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Silencio político ante el ruido: Elche rechaza aliviar a sus vecinos

Una moción para reducir la contaminación acústica del aeropuerto frustrada por PP y Vox; el PSOE se abstiene

Redacción Más España

Redacción · Más España

5 de mayo de 2026 3 min de lectura
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Silencio político ante el ruido: Elche rechaza aliviar a sus vecinos
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En el corazón de Elche, donde el rumor del progreso aterriza cada día en cabezas y ventanas, la política local ha elegido, por mayoría, mirar a otro lado. Compromís presentó una moción clara y concreta: ampliar la huella acústica para abarcar a toda la población afectada, modificar rutas, renovar flotas por modelos más silenciosos y atender demandas vecinales como barreras vegetales, accesos ciclopeatonales y aparcamientos para trabajadores. No fue suficiente para abrir paso al alivio.

PP y Vox votaron en contra. El PSOE se abstuvo. Esa aritmética del rechazo no es un tecnicismo administrativo: es la traducción práctica de una decisión que deja sin respuesta demandas ciudadanas denunciadas por asociaciones vecinales en zonas como El Altet o Torrellano. La portavoz de Compromís, Esther Díez, tuvo que alzar la voz para recordar el impacto real de la contaminación acústica; su alerta fue repelida por la sumatoria de votos adversos y la neutralidad del grupo socialista.

Las razones esgrimidas no pueden ocultar la magnitud simbólica del gesto. Desde el PSPV-PSOE, Héctor Díez trasladó que “el tema de las campas es el más acuciante” y rechazó que aquí se debata una segunda pista, defendiendo las inversiones del Gobierno central y la ampliación de la terminal. Vox, por boca de Samuel Ruiz, admitió que la moción “aparentemente no parece mal” pero la relacionó con un posicionamiento contra la segunda pista, que calificó de progreso. José Claudio Guilabert (PP) elevó la bandera de la segunda pista como objetivo y remitió a datos e inversiones ya en marcha, incluyendo el plan DORA III. Son argumentos que priorizan la infraestructura y el crecimiento sobre la atención inmediata a quienes sufren el ruido.

¿Progreso a cualquier precio? Esa es la disyuntiva que queda flotando en el pleno: inversiones, expansión y promesas de compensaciones frente a medidas concretas y urgentes para mitigar molestias. Compromís no pedía vetos ni imposibles; exigía medidas paliativas y técnicas, reclamadas por vecinos. La respuesta del gobierno local —y de sus aliados parlamentarios— ha sido la excusa de la segunda pista y la apelación a otras prioridades.

El debate del ruido no fue, en este pleno, el único episodio de confrontación. PP, Vox y Compromís aprobaron una moción de apoyo a las reivindicaciones del Sahara Occidental sin el respaldo del PSPV-PSOE. El alcalde Pablo Ruz defendió un discurso rotundo a favor del referéndum y de un Sahara “libre de colonias”, mientras que los socialistas reclamaron un enfoque menos confrontativo, proponiendo enmiendas que apelaban a una “solución política justa y duradera” en el marco de la ONU. Las tensiones sobre esas enmiendas dejaron al descubierto una corporación municipal donde los consensos se forjan —y se rompen— con facilidad según el tema.

Lo cierto, y lo irrefutable, es que hoy hay vecinos de Elche que siguen soportando el ruido sin que el pleno haya decidido darles respuesta. No se ha aprobado una ampliación de la huella acústica ni las medidas técnicas propuestas por Compromís. No se han comprometido protocolos visibles para adaptar rutas o incentivar flotas más silenciosas. Y la política local, en esta sesión, ha decidido priorizar otras lecturas del interés público.

Si la política es, como debe ser, el arte de resolver los conflictos colectivos, la decisión del pleno de Elche plantea una pregunta incómoda: ¿qué entiende este Ayuntamiento por prioridad municipal? Porque mientras se ponderan inversiones y se discute la segunda pista, el derecho a un entorno habitable y menos ruidoso, trasladado por las asociaciones vecinales, queda pendiente. Y en política, dejar las cosas pendientes suele equivaler a darle la razón a quienes más ruido hacen: no necesariamente los que menos sufren.

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