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Rueda planta cara: no aceptar la crispación que pretende imponer la oposición

El presidente de la Xunta denuncia intentos de amedrentar a los concejales y pide respeto democrático

Redacción Más España

Redacción · Más España

4 de mayo de 2026 2 min de lectura
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Rueda planta cara: no aceptar la crispación que pretende imponer la oposición
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El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha sacado la voz y no ha sido de susurro. En la antesala del jueves en que se votará la moción de censura en Lugo, Rueda ha acusado a PSOE y BNG de «hacer todo lo posible para amedrentar a los concejales» que han suscrito la iniciativa y de montar un «clima de crispación» que, a su juicio, intenta condicionar la vida política y social de la ciudad.

No se trata de metáforas grandilocuentes sino de advertencias concretas: Rueda reclama «un poco menos de hipocresía, de sobreactuación y de calificativos» y subraya que el debate tiene que resolverse en las urnas. Recuérdese: los lucenses ya se pronunciaron hace tres años y volverán a hacerlo en las próximas municipales, cuando la ciudadanía podrá «hablar con su voz, libremente», según el presidente gallego.

El argumento de Rueda va más allá de la retórica: vincula la escalada de tensión al cambio de relato de la oposición. «Hasta hace poco todo se basaba en una supuesta plaza», dice, y cuando esa vía se cerró —la afectada no se iba a presentar— el discurso se desplazó a otras estrategias de confrontación. En su diagnóstico, cuando no se acepta el juego democrático, la consigna pasa por crispar y tergiversar, con indiferencia por las consecuencias.

Ese señalamiento público adquiere aristas institucionales. Rueda recuerda que herramientas como la moción de censura son legítimas dentro del juego democrático y denuncia el doble rasero de la oposición: «Imagínense lo que estarían diciendo si esta situación la estuviera provocando el Partido Popular», advierte, señalando asimismo precedentes que, a su juicio, ilustran la coherencia selectiva de quienes ahora se indignan.

El mapa local es nítido: la moción impulsada por el PP, que busca situar a Elena Candia al frente del Consistorio, depende del voto de la concejala no adscrita María Reigosa. Precisamente Reigosa ha confirmado que ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional por los incidentes registrados durante el pleno municipal del pasado jueves, sesión en la que se vivieron momentos de elevada tensión, protestas e interrupciones.

El contraste entre posiciones añade presión: mientras Reigosa sostiene que los hechos justifican acudir a la vía policial, el todavía alcalde socialista Miguel Fernández restó importancia y afirmó que «aparentemente no hubo motivos» para la denuncia. Esa discrepancia alimenta el clima político en los días previos a la votación y mantiene encendida la atención pública.

Frente a todo ello, la llamada de Rueda es clara y patriótica en su tono: respeto a la democracia, defensa de los instrumentos institucionales y rechazo a la presión sobre representantes electos. El jueves comprobará la ciudad de Lugo si la política vuelve a regirse por la calma del procedimiento o por la tempestad de la confrontación.

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