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La sangría de Vox se modera; el PP resiste y afianza su posición

Dos meses de guerra internacional pasan factura: Vox pierde escaños mientras el PP recupera terreno según Sigma Dos

Redacción Más España

Redacción · Más España

4 de mayo de 2026 3 min de lectura
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La sangría de Vox se modera; el PP resiste y afianza su posición
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La realidad, tozuda y fría, muestra que la guerra en Oriente Medio ha dejado huella también en nuestro tablero político. No es una metáfora: son números. Vox, que en marzo aparecía con una estimación del 18,3% y 64 diputados, ahora se sitúa en el 17,2% y 57 escaños. En dos meses, siete sillones menos en la Cámara.

El Partido Popular, por su parte, no se desmorona. Marchaba en marzo con el 31,9% que se traducía en 135 diputados; en mayo sube al 32,3% y, según el mismo barómetro, llegaría a 137. Comparando con las elecciones de 23-J, la lectura es distinta: Vox pasa de 33 a 57 diputados y el PP alcanzaría, en esa comparación, 138 escaños.

Los datos del sondeo señalan causas convergentes: la caída de Vox en estas ocho semanas se vincula a su posición frente al conflicto internacional y al apoyo explícito que ofrece al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y también a cuestiones de índole interna, como el ralentizar acuerdos de gobierno en Extremadura y Aragón. El resultado es palpable geográficamente: desde marzo, Vox habría perdido un diputado en Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla y León, Cataluña, Madrid y Murcia, manteniéndose sin representación en Galicia, Navarra, País Vasco, La Rioja, Ceuta y Melilla.

No es sólo geografía: el retroceso se aprecia en el electorado joven. Entre los votantes más jóvenes, el respaldo a Vox baja del 23,3% en marzo al 22,5% en mayo. El PP también experimenta variaciones demográficas: el apoyo femenino desciende del 35,3% al 33,3% y el de los votantes jóvenes del 25,5% al 22,1%.

Los flujos de voto explican la dinámica. El PP conserva una alta fidelidad, 77,7%, mientras Vox alcanza un 81,2% de fidelidad entre sus electores. Entre ambos hay transferencias significativas: hoy el PP trasvasa a Vox el 12,3% de los votos que obtuvo en 23-J —casi un millón de papeletas, 995.296— y, a la vez, recibe del partido de Abascal el 6,9% de lo que logró entonces, esto es 209.328 votos. El saldo neto continúa siendo favorable a Vox: -785.968 votos para el PP.

Hace dos meses, ese trasvase era mucho mayor. En marzo, los populares cedían el 19,6% de sus votos (1.586.000) y recibían solo un 4,5% desde Vox (136.518); el saldo para Vox entonces fue de 1.449.482 papeletas. Hoy esa cifra se ha reducido prácticamente a la mitad.

Además, el sondeo plantea que Vox sería el partido que más capacidad tendría para movilizar a quienes se abstuvieron en 23-J: extraería un 9,7% de aquella bolsa, mientras que recoge muy pocos indecisos ahora (1,3%), frente al 4% del PP.

Los datos proceden del barómetro de mayo de Sigma Dos para EL MUNDO: 1.205 entrevistas, trabajo de campo del 24 al 29 de abril de 2026, metodología mixta (CATI/CAWI) y un margen de error absoluto acotado en ±2,8% para un nivel de confianza del 95,5%.

Que nadie espere títulos cómodos: los números hablan y reclaman lectura serena. Vox ha crecido desde 23-J hasta situarse en 57 diputados, pero en el pulso más reciente de estas ocho semanas ha pagado un precio. El PP, por su parte, resiste y mejora su posición relativa, aunque con pérdida de apoyos en segmentos clave. Es la fotografía de una derecha en disputa y de un electorado que cambia, se retrae y se redistribuye cuando las circunstancias internacionales e internas presionan el tablero.

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