Girasoles: la red que convirtió identidades en moneda y peligro
Una trama asentada en Valencia usurpó miles de vidas para blanquear millones mediante apuestas online

Redacción · Más España


La operación Girasoles pone en evidencia una fábrica de perpetración y desarraigo: identidades robadas transformadas en cuentas, bots que multiplican apuestas y canales que trasladan dinero de un país a otro. No es ficción. Son hechos que la policía ha documentado y que explican por qué, cuando Hacienda envía un borrador de la Renta, hay ciudadanos que se encuentran con reclamaciones de importes de hasta 7.000 euros por apuestas que no hicieron.
El núcleo investigado se asienta en Valencia y Alicante. Su líder, Maksym, de 40 años y conocido como “El Maestro”, fue detenido el pasado junio junto a otras 11 personas. Maksym y cinco de los miembros del grupo —todos de nacionalidad ucraniana salvo un ruso— permanecen en prisión provisional. Vivía en España desde 2018, con apariencia de vida acomodada; los investigadores describen una estructura que funcionaba como una pequeña industria criminal asentada en la especialización informática y el furor por el fútbol.
Los números son toscos, pero reveladores: 5.000 identidades de 17 nacionalidades diferentes usadas para abrir cuentas; 240 personas en España cuyos documentos se emplearon sin su conocimiento; y una ingeniería financiera atribuida por ahora a un blanqueo de 4,7 millones de euros. Para operar utilizaron 22 bots que permitían hacer cientos de apuestas simultáneas —“podían hacer 500 apuestas a la vez”— y así desplazar fondos pensando menos en ganar y más en trasladar dinero entre cuentas y países, incluso hacia criptomonedas.
La logística criminal era casi artesanal y a la vez tecnológica: hasta 88 móviles y 20 ordenadores intervenidos, dispositivos con identidades asignadas por si una llamada ponía en riesgo la operación; alrededor de 4.000 tarjetas bancarias físicas y 400 cuentas activas que se “quemaban” y renovaban constantemente; prácticas para adquirir identidades en redes sociales y paquetes de datos, y una trama que llegó a recurrir a intermediarias mayores para tareas concretas: reiniciar bots, inutilizar SIM, vigilar equipos.
No estamos ante un episodio aislado sino ante una pieza de una cadena más amplia. Hasta agosto se habían contabilizado más de 10.000 denuncias por suplantación de identidad en España; el Ministerio de Consumo activó en abril de 2024 un protocolo para canalizar las reclamaciones detectadas en la campaña de la Renta. La investigación sigue abierta: consultas a países como Eslovenia, México o Brasil siguen pendientes y el rastro apunta a movimientos transnacionales y a la posibilidad de que el origen del dinero tenga otras raíces delictivas.
La estafa ejercida contra las casas de apuestas —apuestas a muy baja cota y a gran velocidad para garantizar beneficios constantes— se combinaba con la explotación masiva de identidades humanas como insumo. Era la materia prima: DNI y datos personales convertidos en cuentas bancarias desde las que operar. El líder, según las pesquisas, cobraba una comisión del 3,5% por mover ese dinero.
¿Quién paga el precio? Las personas suplantadas que, al recibir una notificación de Hacienda, descubren que han jugado en su nombre y ven cómo se les reclaman importes que pueden ser ruinosos. ¿Qué revela el caso? Que la seguridad digital y la integridad documental son blanco fácil para organizaciones que combinan conocimiento informático, redes de venta de datos y mecanismos sencillos para reciclar instrumentos bancarios.
Girasoles no es solo una operación policial: es una advertencia. Los hechos conocidos obligan a reforzar protocolos, cooperación internacional y vigilancia sobre plataformas que ofrecen identidades o datos robados. También exigen atención a las víctimas, cuyos problemas fiscales y civiles no pueden quedar en mero trámite procesal. La justicia tiene ahora los elementos probatorios: móviles, ordenadores, cuentas y la constatación de un fraude masivo. Corresponde transformar la evidencia en prevención y reparación efectiva.
También te puede interesar
Villena refuerza su seguridad: Bertino Ponce de León al frente de la Policía Local
El Ayuntamiento ha designado a Bertino Ponce de León como Intendente Jefe. 18 años de servicio, 17 en Villena y respaldo institucional marcan la nueva etapa del cuerpo policial.
InmigraciónMercado oscuro del semen: la nula protección deja a mujeres desprotegidas
El negocio clandestino de donación de esperma crece en redes: envíos por correo, pagos en efectivo y donantes sin controles que dejan a las mujeres en una posición de alto riesgo.
InmigraciónTorrevieja recupera su orgullo: el fútbol local vuelve a la esfera nacional
El Nelson Mandela fue testigo de un triunfo colectivo: autoridades, club y afición celebraron el regreso a la Tercera División RFEF, símbolo de esfuerzo y unidad local.