El agua como patrimonio: una exposición que exige atención y respeto
‘Senderos del arte’ pone en vitrina la cuenca del Monnegre y las infraestructuras hidráulicas que la sostienen

Redacción · Más España


En los Pozos de Garrigós, junto al Museo de Aguas de Alicante, se presentó el lunes 27 de abril la exposición Senderos del arte. No es una inauguración más: es la materialización de un proyecto que traslada al público la urgencia de mirar el agua como patrimonio natural y construido.
La muestra, de marcado carácter multimedia —fotografía y formatos audiovisuales— abrió sus puertas a las 19 horas y podrá visitarse hasta el 20 de mayo. Esa brevedad en el calendario no resta gravedad al mensaje: el tiempo del agua es escaso, y la exposición lo subraya con nitidez.
Senderos del arte nace del Premio de Fotografía y Vídeo homónimo, cuya inscripción concluyó el 15 de abril de 2026. El certamen pretende dar visibilidad a la cuenca del río Monnegre y ensalzar infraestructuras históricas como el pantano de Tibi, poniendo en valor aquello que, por viejo o cotidiano, corre el riesgo de pasar desapercibido.
Las palabras de los organizadores confirman la voluntad: Martín Sanz, director de Comunicación y Relaciones Externas de Aguas de Alicante, resaltó la novedad de la colaboración con la Fundación La Mácula del Tiempo y la apuesta por visibilizar aspectos medioambientales mediante el arte. No es retórica: es una alianza entre gestión del ciclo del agua y cultura.
Eduardo Lastres, presidente de la Fundación, subrayó la intención de proyectar el interior de Alicante y la vinculación profunda con el agua desde una mirada artística. La fundación toma al pantano de Tibi, fechado en el siglo XVI, como referencia de un patrimonio excepcional cuyo examen exige reflexión y difusión.
Guillermina Perales, secretaria de la Fundación, remató el diagnóstico: el premio busca visibilizar el patrimonio cultural y paisajístico de la cuenca del Monnegre, esa columna vertebral que une costa e interior y que ha modelado la vida provincial. Además, la fundación apuesta por las nuevas tecnologías como vehículo de difusión y experimentación plástica.
La convocatoria abarcó dos premios principales: Senderos del arte, dotado con 2.000 euros para la experimentación artística con el agua y el patrimonio construido; y Marjal, con 1.000 euros para obras centradas en la biodiversidad y los ecosistemas del Monnegre. Se otorgarán también menciones y se creará una galería virtual en las plataformas de ambas entidades.
De entre las obras presentadas se han seleccionado ocho autores para la muestra física: Enrique Sanz, Tomás Martínez, Ana Casanova, Samanta Aretino, Jordi Arques, Noelia Keller, Paco Valverde y Sebastián Chinchilla. El jurado, conformado por representantes de Aguas de Alicante y de la Fundación —entre ellos Martín Sanz, Elsa Vergara, Eduardo Lastres, Elena Aguilera, Guillermina Perales y la artista visual Cristina Ferrández— valorará técnica, experimentación y relevancia. El fallo definitivo se hará público el próximo viernes.
Que el agua deje de ser idea y vuelva a ser paisaje y patrimonio requiere iniciativas como ésta: unir gestión pública, memoria histórica y creatividad contemporánea. Que lo hagan juntos una empresa gestora del agua y una fundación cultural es una buena señal; que lo hagan a la vista de la ciudadanía es una obligación cívica.
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