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Cuando el acusador toma la palabra: el juicio entra en una nueva fase

La declaración de Aldama, primero en el banquillo, tensiona el relato sobre la trama de las mascarillas

Redacción Más España

Redacción · Más España

29 de abril de 2026 3 min de lectura
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Cuando el acusador toma la palabra: el juicio entra en una nueva fase
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Diez sesiones, más de setenta testigos y un cruce implacable de acusaciones: así llega el juicio por las mascarillas al momento que puede cambiar su guion. Este miércoles, Víctor de Aldama se sentará primero en la silla que durante las semanas previas ocuparon los testigos. Que declare antes que José Luis Ábalos y que Koldo García no es un detalle procesal: es la bisagra de una vista cuya tensión hasta ahora se ha caracterizado por acusaciones cruzadas y por la sensación de que unos y otros juegan a la repesca de responsabilidades.

Aldama es, según las defensas de Ábalos y García, el “acusador sobrevenido”. Desde su autoinculpación y voluntad de colaboración en noviembre de 2024 ha pasado de ser investigado a erigirse en pieza central del relato acusatorio. Su posición procesal es distinta: el único de los tres en libertad y con una petición máxima de siete años por parte de la Fiscalía, frente a los 24 que reclama Anticorrupción para Ábalos y los 19,5 para García (mientras que las acusaciones populares dirigidas por el PP solicitan 30 años para ambos señalados). Esa diferencia de exposición penal no nivela, sin embargo, el riesgo reputacional ni la atención de la sala.

La Guardia Civil, a través del teniente coronel Antonio Balas, presentó una imagen severa durante su comparecencia: describió a Aldama como "el cerebro de la trama" y trazó un patrón donde "quien paga, manda, y ese es Aldama". Para la UCO, los contratos de mascarillas son "el paradigma" de un modus operandi que buscaba comprar voluntades ministeriales; los investigadores cifran en más de seis millones de euros las ganancias obtenidas solo con la venta de mascarillas a Transportes. Esos testimonios no resultaron favorables al empresario y su defensa no logró que, según el teniente coronel, la información voluntaria aportada por Aldama en noviembre de 2024 aclarara los informes de la UCO: "A efectos de nuestros informes no ha aclarado nada lo que declaró voluntariamente Aldama", dijo el jefe de la UCO.

Frente a ese cuadro, la estrategia defensiva de Aldama es intentar consolidar su colaboración como atenuante y acreditarla con nuevos datos para reducir aún más la petición de pena. Las defensas de Ábalos y Koldo, por su parte, han venido atacando su credibilidad y avanzan a la ofensiva: no solo buscarán desmontar su versión, sino que ya han dado señales de intentar cargar sobre él la mayor responsabilidad posible. En el juicio han surgido interrogaciones duras y hasta provocadoras —como la formulada al entorno personal del exministro— que muestran hasta qué punto se endurecerá el contraste entre versiones.

La vista, además, ha expuesto indicios que Anticorrupción considera relevantes: promotores de compras por 13 millones de mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión, intentos de agilizar el rescate de Air Europa y otras gestiones vinculadas al entorno del empresario, todo ello en el relato fiscal y en parte respaldado por las pesquisas. Pero la declaración de Aldama abre la posibilidad de que el propio acusado ratifique, matice o complemente lo declarado ante la UCO y ante el tribunal; y esa pieza, inevitablemente, condicionará las defensas posteriores de Koldo y Ábalos.

Se avecina, pues, una jornada larga. Algunas partes estiman que la comparecencia de Aldama podría ocupar toda la jornada y prolongar así las declaraciones de los otros dos acusados hasta el jueves. El tribunal ha decidido, a petición de Ábalos y su exasesor, que el empresario hable primero: una decisión que trastoca el orden previsto y que intensifica la confrontación procesal. En un juicio con muchas piezas y episodios documentales, el interrogatorio de hoy puede refrendar sospechas, despejar dudas o, cuando menos, redefinir la narrativa pública y judicial de una causa que aún tiene muchas hojas por escribir.

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