Ceuta: el túnel que desveló la gravedad de una frontera permeable
La Policía precinta un narcotúnel sofisticado junto a Marruecos y la investigación sigue abierta hacia el otro lado

Redacción · Más España


La imagen es incontestable y obliga a preguntas incómodas. En una nave del Polígono Industrial del Tarajal, junto a la frontera con Marruecos, la Policía Nacional ha descubierto y precintado un narcotúnel cuya existencia habla por sí misma: 19 metros de profundidad hacia abajo, 1,20 metros de altura y 80 centímetros de ancho, una galería inundada, pero operativa hasta hace poco según las comprobaciones realizadas.
No es un agujero improvisado: las fuentes policiales subrayan la sofisticación, la inversión y el conocimiento técnico empleados para habilitar una vía destinada a introducir importantes cantidades de resina de hachís. Ese dato, conocido por los propios investigadores, no admite eufemismos: se trata de una instalación pensada para el tráfico masivo, no de una maniobra aislada.
La respuesta pública del Estado apareció en forma de coordinación. Técnicos de la Unidad de Subsuelo y del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT) de la Policía Nacional trabajaron sobre el terreno; bomberos y el Regimiento de Ingenieros número 7 de Ceuta colaboraron aportando la pericia necesaria para comprobar accesos e integridad de la infraestructura. El dispositivo permanece custodiado por una patrulla y las naves —la que alberga el túnel y la contigua— siguen precintadas.
Pero la operación, por eficaz que haya sido, deja aún un vacío: la investigación depende ahora de los datos que se obtengan del lado marroquí, donde termina la instalación. Esa dependencia externa introduce una verdad incómoda: el problema que hemos detectado en Ceuta no se resuelve en exclusividad dentro de nuestra jurisdicción. Los flujos, las redes y las obras que facilitan el tráfico transitan fronteras y responsabilidades compartidas.
El hallazgo obliga a un diagnóstico severo y a medidas resueltas. Cuando la Policía documenta inversión y técnica en favor del narcotráfico, no hablamos de iniciativa local sino de una cadena organizada y con capacidad logística. No es momento de urgencias retóricas ni de complacencias: la seguridad en la frontera exige investigación profunda, cooperación internacional efectiva y controles que impidan que nuevas infraestructuras nazcan y operen a pocos metros del paso fronterizo.
La escena del túnel inundado y sellado debe servir como llamada de atención. Hay que mantener la custodia de las instalaciones, agotar las comprobaciones técnicas y forzar la obtención de información en el lado vecino. Porque la soberanía y la seguridad no son discursos, son capacidad operativa y voluntad de acción cuando las evidencias, como esta, quedan a la vista.
También te puede interesar
Cuando la barbarie se organiza: la masacre que dejó sin ancianos a un barrio de Puerto Príncipe
En diciembre de 2024, la confederación Viv Ansanm, liderada por el rey Micanor, ejecutó durante seis días la muerte de 207 personas —la mayoría ancianos— en Wharf Jérémie. No fue caos accidental: fue violencia intencional y organizada.
InmigraciónBasta de dejadez: ordenar las campas del aeropuerto es una cuestión de seguridad y orden público
Cien hectáreas de suelo no urbanizable junto al aeropuerto llevan décadas en la sombra de la alegalidad. La intervención municipal llega tarde, pero es imprescindible para proteger a vecinos, empresas y el territorio.
InmigraciónTorrevieja abre sus puertas: solidaridad y cultura que cruzan fronteras
Veinticuatro estudiantes y dos profesores de Dinamarca transformaron la sede de AFA Torrevieja en un aula de humanidad: deporte, cultura y empatía fueron el idioma común.