Cataluña

Visibilizar lo invisible: Torrevieja y la dignidad de quienes sufren fibromialgia

Ciencia, experiencia y empatía se alinean contra el silencio que agrava el dolor

Redacción Más España

Redacción · Más España

28 de abril de 2026 2 min de lectura
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Visibilizar lo invisible: Torrevieja y la dignidad de quienes sufren fibromialgia
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El Salón de Juntas del Real Club Náutico de Torrevieja dejó de ser un escenario neutro para convertirse, por unas horas, en tribuna de justicia sanitaria. Bajo el título “Fibromialgia, la gran desconocida”, Rotary Club Torrevieja y ASIMEPP convocaron a un numeroso público que acudió a enterarse y a dar visibilidad a una dolencia que, pese a su persistencia, sigue siendo mal comprendida.

Ofelia Echezarreta López, fisioterapeuta, y Adriana León Pérez, psicóloga, desplegaron una exposición que conjugó rigor científico con cercanía humana. No se trató de consignas ni de reclamos grandilocuentes: se trató de explicar, con datos y experiencia clínica, qué es una enfermedad que se manifiesta con dolor musculoesquelético generalizado, fatiga constante, alteraciones del sueño y la famosa “niebla mental”. Una realidad que golpea, mayoritariamente, a mujeres y que tropieza con la dificultad del diagnóstico.

La conferencia dejó claro un punto que no admite comodidad: la fibromialgia no siempre deja huella visible. La investigación apunta a una alteración en el procesamiento del dolor por el sistema nervioso —sensibilización central—, lo que explica por qué el sufrimiento existe aun cuando no hay lesión evidente. Hecho científico, dolor humano: dos caras de la misma injusticia.

Frente a la incomprensión social y médica que muchas veces acompaña a quien padece esta condición, las ponentes defendieron un abordaje multidisciplinar. Echezarreta subrayó la eficacia del ejercicio terapéutico adaptado, la fisioterapia y la educación corporal; León destacó la necesidad del apoyo psicológico frente a la ansiedad, la depresión y la frustración que emerge cuando el padecer se invalida.

También se reclamó la validación del sufrimiento: no es un lujo retórico, sino una urgencia clínica y social. Iniciativas como este ciclo de conferencias no son actos protocolarios: son instrumentos para romper el silencio que agrava el cuadro emocional de quienes viven la enfermedad, para generar conciencia y para empujar a la acción coordinada entre profesionales y asociaciones.

La presencia de la presidenta del Rotary Club Torrevieja, Maribel Robles; del gerente del club anfitrión, Carlos Torrado; y de la presidenta de ASIMEPP, Maite Miralles, puso en evidencia algo más que el apoyo institucional: mostró la voluntad de crear espacios permanentes de información, acompañamiento y visibilidad. Torrevieja se sumó así a la reivindicación internacional del Día de la Fibromialgia, apostando por conocimiento, empatía y trabajo conjunto.

No es tiempo de desdén ni de silencios complacientes. Cuando la ciencia explica y la experiencia testifica, la sociedad tiene la obligación moral de escuchar y actuar. Visibilizar lo invisible es el primer paso para devolver dignidad a quienes llevan, día a día, un dolor que exige respuestas integrales y respeto.

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