Tragedia en las inmediaciones de Barajas: hallado el cuerpo de Orlinda
Diez meses después de su desaparición durante una escala en la T-4, la Policía confirma el hallazgo

Redacción · Más España


El hallazgo del cuerpo de Orlinda, la mujer colombiana de 63 años desaparecida hace casi diez meses tras una escala en la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, ha cerrado un capítulo doloroso que se arrastraba desde junio del año pasado.
Fueron trabajadores encargados de las labores de desbroce y mantenimiento de la radial 2 (R-2) quienes localizaron el cadáver a finales de marzo, en el punto kilométrico 7,5, entre maleza y junto a un peaje, a unos seis kilómetros del aeródromo. El cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición, indicativo de que llevaba largo tiempo en el lugar.
La Policía Nacional, a falta de los resultados definitivos de las pruebas de ADN, ha comunicado a la familia que, con toda probabilidad, se trata de Orlinda. Los allegados han reconocido sin dudas la ropa y los enseres personales hallados junto al cuerpo, considerados altamente identificativos.
La investigación, dirigida por el Grupo 12 de la Policía Judicial, descarta que se trate de una muerte violenta. Según las pesquisas recogidas, la mujer padecía demencia y se desorientó durante la escala en la Terminal 4, en tránsito entre Ibiza y Colombia. En un descuido de su acompañante y del asistente aeroportuario, salió al exterior y comenzó a deambular sin rumbo.
Las cámaras la captaron por última vez en una rotonda próxima al aeropuerto, cuando aparentemente intentaba detener un vehículo. A partir de ese punto, emprendió un recorrido errático a campo través, atravesando zarzas y terrenos complicados durante varios kilómetros; se estima que cubrió más de seis kilómetros antes de caer y quedar en las proximidades de la R-2.
Durante meses, la Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de búsqueda: unidades caninas, drones, medios aéreos, cámaras térmicas y patrullas a pie y en motocicleta, sin que lograran localizarla en su momento debido a la extensión y complejidad del terreno. También su hijo, Juan David, viajó desde Colombia y realizó su propia búsqueda durante más de un mes sin éxito.
El caso, que la Policía judicial da prácticamente por cerrado salvo la confirmación genética, deja la estela triste de una desaparición que movilizó recursos, esperanzas y esfuerzos familiares hasta este fatídico desenlace.
Queda, sobre todo, la constatación de unos hechos: una escala que se transformó en pérdida, una persona vulnerable que se desorientó y la prolongada búsqueda que no impidió el desenlace. Son datos que ahora la investigación materializa y que la familia espera ver confirmados por la ciencia forense.
También te puede interesar
La red que quiso ocultar cocaína en harina: golpe al macrolaboratorio de Gerindote
En la madrugada del 11 de febrero, la Guardia Civil, Policía Nacional y Vigilancia Aduanera sorprendieron a los detenidos extrayendo cocaína de más de siete toneladas de harina procedente de Colombia.
CataluñaNegligencia que mata: la pasarela que no debió romperse
Seis jóvenes murieron tras el colapso de una pasarela cuya estructura había perdido capacidad resistente por la corrosión. El peritaje revela ausencia de plan de mantenimiento y reparaciones parciales que no tocaron lo esencial.
CataluñaNegligencia que mató: la pasarela de Santander no cayó por azar
El informe pericial concluye que el derrumbe era evitable: corrosión avanzada, materiales inadecuados y la carencia de inspecciones periódicas precipitaron la tragedia.