Cataluña

Orgullo alicantino: la croqueta que puso a Alicante en pie

Brasad'or y su croqueta de cecina triunfan en ‘Alacroqueta’ ante 150.000 bocados vendidos

Redacción Más España

Redacción · Más España

20 de abril de 2026 2 min de lectura
Compartir
Orgullo alicantino: la croqueta que puso a Alicante en pie
Mas España
Mas España Logo

Alicante ha hablado con el paladar y lo ha hecho a pleno pulmón. En la segunda edición del campeonato ‘Alacroqueta’, celebrada durante cinco días en la Plaza de Séneca, la croqueta de cecina de vaca madurada de Brasad'or se alzó con el primer premio por votación popular. No fue un triunfo aislado: el festival batió su propio récord con 150.000 croquetas vendidas, cifra que por sí sola testimonia un éxito rotundo y la vitalidad de nuestra hostelería.

La votación, en manos del público, valoró presentación, textura y sabor. Miles de personas participaron en la elección, demostrando que la gastronomía no es mero entretenimiento, sino seña de identidad y espacio compartido donde los alicantinos reconocen y prestigian su talento culinario. Cheos obtuvo el segundo puesto con su croqueta de pollo teriyaki y La Favorita cerró el podio con su propuesta de carbonara: pluralidad de sabores que refleja creatividad y oficio.

Quince puestos —catorce establecimientos con propuestas tan diversas como un risotto de boletus al tartufo, shawarma de pollo, ricotta con 'nduja o la tentación trufada— compitieron en un escaparate vivo. El certamen no fue solo degustación: música en directo, DJs, actividades y dos puntos dulces de tartas de queso y helados completaron la experiencia, convirtiendo la Plaza de Séneca en mercado y fiesta al mismo tiempo.

La concejala de Hostelería, Lidia López, puso voz institucional al orgullo ciudadano al felicitar a los ganadores y ensalzar “la excelencia y calidad” de las propuestas. No es menor: cuando los organizadores —Alicante Street Style y Alacant Street Market— y el Ayuntamiento se alinean, el resultado es una plataforma que revaloriza los restaurantes locales y proyecta la cocina alicantina más allá de nuestras fronteras.

El balance es inequívoco: el festival volverá con una tercera edición tras cerrar sus puertas con un «muy positivo». Y es que eventos así no solo celebran una tapa; construyen memoria colectiva, defienden el trabajo de cocineros y restauradores y refuerzan la identidad de una ciudad que sabe atraer y emocionarse alrededor de su mesa.

Que la croqueta vencedora sea de cecina de vaca madurada es, además, una señal de que la tradición y la innovación pueden darse la mano. Los alicantinos han tenido que decidir entre sabores distintos y han demostrado criterio, generosidad y pasión por lo propio. Ese es el caldo de cultivo de la prosperidad local: reconocer y premiar lo bien hecho, para que vuelva a nuestras calles y a nuestros bares una y otra vez.

También te puede interesar