Cataluña

Los 'señoritos Iván' no son sólo literatura: memoria y advertencia

Delibes, su novela y una lección incómoda que sigue vigente

Redacción Más España

Redacción · Más España

25 de abril de 2026 2 min de lectura
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Los 'señoritos Iván' no son sólo literatura: memoria y advertencia
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Miguel Delibes escribió en 'Santos Inocentes' una radiografía despiadada: unos pocos mandando, muchos obedeciendo sin réplica. Esa imagen de 'señoritos Iván' frente a 'Pacos' y 'Azarías' no quedó en la página: trascendió al cine y removió conciencias cuando parecía que los fantasmas del pasado estaban ya extinguidos.

La novela, escrita por Don Miguel en los años ochenta rememorando escenas de veinte años atrás, puso sobre la mesa una constatación elemental: la ley puede decir una cosa y la realidad practicar otra. Esa distancia entre norma y costumbre fue lo que estremeció a lectores y espectadores, y explicó por qué la historia no es solo pasado sino advertencia.

Leer hoy esa radiografía obliga a preguntarse con franqueza: ¿qué ecos de aquellas jerarquías y obediencias permanecen en nuestra sociedad? La pieza de ABC que revive la memoria de Delibes lo deja claro: la literatura actúa como espejo de la vida pública y nos obliga a mirar sin romantismos.

En el mapa político contemporáneo aparecen etiquetas y actores que la noticia señala: Cataluña, idioma catalán, partidos como Junts per Catalunya y figuras como Carles Puigdemont. No se trata de trazar culpables imaginarios, sino de constatar que los debates sobre identidad, lengua y poder siguen presentes y condicionan la convivencia.

La lección de Delibes, y la memoria que la prensa recupera, es una llamada urgente a la responsabilidad: no es suficiente con leyes bien redactadas si la convivencia cotidiana las contradice. La reparación moral que la literatura exige exige, a su vez, remedios políticos y sociales que devuelvan igualdad real y respeto compartido.

Conservar la memoria de lo que fuimos —sin mitificarla ni negarla— es condición para no repetirla. Que una novela publicada hace décadas siga conmoviéndonos demuestra que las viejas estructuras no se disuelven solo con el paso del tiempo. Es tarea de todos que las palabras de Delibes no queden en mera nostalgia, sino en impulso para corregir aquellas inercias que todavía dividen a los españoles.

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