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La primavera no perdona: la ciclogénesis devuelve el invierno y pone a prueba al nordeste

Un brusco giro meteorológico traerá lluvia, nieve y un desplome térmico generalizado

Redacción Más España

Redacción · Más España

10 de abril de 2026 2 min de lectura
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La primavera no perdona: la ciclogénesis devuelve el invierno y pone a prueba al nordeste
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La naturaleza, ajena a calendarios ni a esperanzas, impone su ley. Tras días de aire templado y polvo en suspensión, España afronta un giro meteorológico drástico: la entrada de una masa de aire frío de origen marítimo polar, impulsada por bajas presiones atlánticas, abrirá la puerta a un episodio invernal en pleno abril.

Ese frente, según la Aemet, entrará por Galicia y barrerá la Península de oeste a este hasta el Mediterráneo, donde la ciclogénesis prevista para el domingo marcará el punto álgido de la perturbación. Lo que hasta ayer parecía una tregua primaveral devendrá en un escenario de lluvias generalizadas, vientos fuertes y un acusado descenso térmico.

El pulso atmosférico será contundente. Las precipitaciones se extenderán desde el sábado y podrán adoptar carácter tormentoso y localmente intenso en el sur, con posibilidad de granizo, mientras que en el norte resultarán más persistentes, especialmente en el Cantábrico y los Pirineos. El viento ganará protagonismo: rachas del noroeste muy fuertes y episodios de cierzo intenso en el valle del Ebro contribuirán a una sensación térmica aún más fría.

El nordeste afrontará, según las previsiones, la jornada más complicada. La intensificación de la tramontana provocará un temporal marítimo y agravará la sensación de descenso térmico en la costa. Además, la cota de nieve descenderá hasta entre 800 y 1.000 metros, con acumulaciones significativas en la cordillera Cantábrica, los sistemas Central e Ibérico y los Pirineos; en áreas más altas, los espesores podrían superar los 40 centímetros.

El retroceso térmico será generalizado y notable: en algunas zonas las temperaturas podrían caer entre 12 y 20 grados respecto a días previos, con mínimas cercanas al cero e incluso negativas en puntos del interior peninsular. No son previsiones menores: la nieve y las heladas tardías amenazan la red viaria y la actividad agrícola en cotas elevadas, mientras el viento acentuará los riesgos costeros y marítimos.

Hacia el inicio de la próxima semana la situación tenderá a estabilizarse: el lunes las precipitaciones remitirán y quedarán más limitadas al norte y noroeste, y las temperaturas iniciarán una recuperación gradual. Pero el aviso está ahí: la meteorología recuerda, con brusquedad, que la temporada aún no ha entregado su guion.

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