Cataluña

La poesía resiste: firma de 'Bajo el cadáver del poema' en Torrevieja

Un acto sencillo que reivindica la palabra escrita como refugio cultural

Redacción Más España

Redacción · Más España

23 de abril de 2026 2 min de lectura
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La poesía resiste: firma de 'Bajo el cadáver del poema' en Torrevieja
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La tarde del sábado en Torrevieja traerá algo que ya creíamos escaso: encuentro. Entre las mesas y estanterías de la librería Santos Ochoa, de 10:00 a 14:00, se celebrará la firma del poemario "Bajo el cadáver del poema". No es un dato menor. Son esos actos, modestos en apariencia, los que sostienen la trama cultural de una comunidad.

Que el autor, colaborador ocasional de la revista digital Ars Creatio, comparta tiempo y tinta con lectores es una señal. La firma de ejemplares no es mera logística editorial; es la restitución de un rito: la dedicatoria manuscrita, la consulta al pie del libro, la conversación que nace entre verso y puerta. En tiempos donde lo inmediato devora lo hondo, estos refugios —las librerías— siguen proclamando que la palabra todavía cuenta.

El título del libro, "Bajo el cadáver del poema", no pasa inadvertido. La imagen del cadáver remite a la tradición que pregunta sobre lo que queda después del acto creador: la huella, el resto, la interrogación. Y en esa inquietud late la poesía contemporánea que no busca consuelo fácil, sino provocar, remover y reconstruir. Esa capacidad de interpelar es la que mantiene vivo el género, aun cuando proclama su propia fragilidad.

La acogida que ha tenido la obra confirma algo elemental: existe un público dispuesto a detenerse en el verso, a leer entre líneas y a debatir sin prisas. Esa disposición es patria cultural en su sentido más noble: amor por la lengua, por la reflexión y por el intercambio libre de ideas. Que el sábado no sea solo una firma de libros, sino una ocasión para asomarse al proceso creativo, es una noticia que debemos celebrar.

Si la poesía todavía respira, es porque hay quienes, en espacios pequeños y cotidianos, se empeñan en mantenerla. La librería Santos Ochoa, por unas horas, volverá a ser ese lugar donde las palabras no solo se venden, sino que se comparten. Y en la continuidad de esos gestos reside la esperanza de una vida cultural vigorosa: discreta, paciente y resistente.

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