La contratación que conecta Ferraz y los días de reflexión de Sánchez
El testimonio de Gaspar Zarrías revela vínculos y plazos que exigen respuestas

Redacción · Más España


La política no es teatro de coincidencias inocuas. Cuando los hechos encadenan reuniones en Ferraz, audios de Villarejo y la contratación por parte de un histórico del socialismo andaluz, la ciudadanía tiene derecho a que se expliquen con nitidez las conexiones reales y no con eufemismos.
Gaspar Zarrías acudió a la Audiencia Nacional y relató, como testigo ante el juez Arturo Zamarriego, que conoció a Leire Díez en 2021, cuando ella se presentó "como periodista y militante del PSOE" y le dijo investigar la posible participación de José Manuel Villarejo en el origen del caso ERE, asunto por el que Zarrías fue condenado. En aquel primer encuentro estuvo presente Javier Pérez Dolset, también imputado. Zarrías asegura que le entregó y explicó documentación judicial sobre los ERE.
En 2024 Díez volvió a contactar y, según Zarrías, pidió apoyo económico para culminar su trabajo. Zarrías reconoce haberla contratado mediante Za�o Sociedad Consultora: un contrato inicialmente de seis meses (junio a noviembre) que se ejecutó finalmente durante cuatro meses, con un pago total de 16.000 euros a razón de 4.000 por mes. Aclara, además, que no halló en el material entregado nada referido a la Fiscalía o a la UCO y que la mayor parte del contenido era público.
Pero hay fechas que no admiten sosiego retórico. Esa llamada de mayo de 2024 que desembocó en la contratación se produjo justo después de las reuniones en Ferraz en las que Díez y Dolset llevaron audios de Villarejo sobre las saunas del suegro del presidente. Esos encuentros coincidieron en el tiempo con los cinco días, entre el 25 y el 29 de abril de 2024, en que Pedro Sánchez se tomó una pausa para decidir si continuar en el cargo tras la imputación de su esposa. La contratación, el 1 de junio, y el posterior cese anticipado del contrato el 30 de septiembre de 2024 —coincidente con la divulgación de las visitas de Díez a Ferraz— plantean más preguntas que respuestas.
Zarrías negó que la divulgación de las visitas motivara la ruptura del contrato y atribuyó el cierre de la consultora a motivos familiares y de salud en 2025. Negó asimismo que Díez le dijera que trabajaba "a instancias del PSOE". No obstante, reconoció su relación estrecha con Antonio Hernando, asesor de Sánchez en Moncloa en 2024, presente en la reunión en Ferraz con Díez.
La secuencia es tosca y clara: audios en Ferraz, reunión con dirigentes, llamada y contratación, pagos y ceses en fechas que solapan una crisis política que sacudió al Gobierno. Aumentan además los elementos de la trama: encuentros de Díez con el ex fiscal anticorrupción Ignacio Stampa y la implicación de actores con responsabilidades públicas.
No se trata de conspirar con palabras, sino de exigir transparencia y rendición de cuentas cuando los hechos describen una concatenación de actos y tiempos sensibles. La Justicia investiga; los ciudadanos esperan que las instituciones y los responsables políticos den explicaciones que no se reduzcan a silogismos ni a negaciones puntuales. Si la política quiere recuperar crédito, debe empezar por afrontar las coincidencias incómodas con la claridad que demanda la democracia.
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