Economía

Infierno fiscal y acoso: la ofensiva contra el autónomo

Ayuso denuncia la presión recaudatoria del Gobierno sobre los emprendedores

Redacción Más España

Redacción · Más España

12 de abril de 2026 2 min de lectura
Compartir
Infierno fiscal y acoso: la ofensiva contra el autónomo
Mas España
Mas España Logo

La Presidenta de la Comunidad de Madrid ha pronunciado, sin ambages, una acusación que clava el dedo en la llaga del debate económico: “está acometiendo la mayor recaudación fiscal y, además, a través del terror fiscal y de la Agencia Tributaria sobre todo contra el autónomo”. No es una metáfora ligera; es la denuncia de quien observa cómo una política tributaria se traduce en presión administrativa sobre quienes sostienen empleo y actividad local.

Ayuso reclama atención para una figura esencial del tejido productivo: “el autónomo, que es una persona libre que arriesga a su patrimonio, el de sus hijos para crear empleos, levantar el país”. Esa imagen —del individuo que pone en juego su patrimonio personal para generar riqueza— sirve de antítesis frente a la idea del Estado recaudador que actúa “a marchas forzadas”. Si hay una contradicción dura en la política económica es ésta: ¿se alienta al emprendimiento o se le estrangula con impuestos y actuaciones que ella define como terror fiscal?

La presidenta madrileña añade un segundo reproche, igualmente concreto: cuando a una empresa “en España le va medianamente bien”, el Ejecutivo responde con “una nueva ocurrencia” que busca, según ella, “impedir” su prosperidad. No son epítetos vacíos: la crítica apunta a la sucesión de medidas —tributarias o regulatorias— que, en su lectura, ahogan la competitividad y complican la contratación en un entorno ya afectado por “la falta de competitividad, la falta de mano de obra y las dificultades para contratar”.

Son afirmaciones que reclaman una discusión pública y transparente. Si la recaudación aumenta, cabe explicar sus razones y sus destinatarios; si la Agencia Tributaria intensifica actuaciones, conviene medir sus efectos sobre pequeños empresarios y trabajadores autónomos. La acusación de Ayuso, por tanto, plantea una pregunta básica para la política económica: ¿estamos estimulando la creación de riqueza o premiando su asfixia?

No es un alegato ideológico vacío: es una llamada a evaluar las consecuencias reales de la política fiscal sobre quienes arriesgan su patrimonio y abren actividad económica. El debate está servido: entre la seguridad jurídica y fiscal que exigen los autónomos y la legítima obligación de recaudar del Estado, la sociedad española necesita respuestas veraces y medidas que no conviertan la recaudación en un castigo a la iniciativa privada.

También te puede interesar