Industria patria que vigila nuestras costas: Abionica y la defensa tecnológica que España necesita
Una empresa alicantina transforma talento en herramientas para la seguridad y las emergencias

Redacción · Más España


Alicante vuelve a demostrar que cuando el talento local se arma de ambición y oficio, el país gana en capacidad y en soberanía. Abionica Solutions, nacida hace ocho años y forjada entre las gauches de Distrito Digital y el área empresarial de Aguamarga, ha dejado de ser una promesa: es ahora una realidad industrial que busca ampliar su sede para fabricar helicópteros no tripulados de gran porte.
No hablamos de un juguete tecnológico: Skyflare, la filial surgida en joint venture con la serbia Green Power, prepara el ensamblaje de un helicóptero no tripulado que pesa alrededor de una tonelada. Cuatro primeras unidades de prototipado y demostración se van a fabricar íntegramente en Alicante, con la ambición de escalar hasta 20 unidades entre 2027 y 2028. Son cifras y plazos que no se declaran por fe sino por estrategia industrial clara y por decisiones técnicas concretas.
Ese salto exige suelo y estructura: Abionica opera hoy en 1.250 m2 —750 m2 de taller diáfano— y demanda entre 2.500 y 3.000 m2 adicionales para producir en serie. No es solo una cuestión de metros cuadrados; es la demanda de empleo cualificado. La plantilla actual, 32 trabajadores repartidos entre Abionica Consulting, Primecor y Skyflare, debería doblarse hasta entre 60 y 70 empleados, incorporando perfiles industriales, mecánicos y pilotos para desplegar y certificar los vuelos base hasta completar la integración del sistema autónomo.
Pero lo más relevante, desde la óptica de la seguridad nacional y de nuestras fronteras, es el uso previsto de estas aeronaves. El helicóptero no tripulado se presenta con aplicaciones prácticas para emergencias: vigilancia frente a mariscadores ilegales, monitorización de incendios, control de fronteras, detección de narcolanchas y pateras, salvamento marítimo, identificación de vertidos y operaciones logísticas en espacios inaccesibles. Son funciones que ya han formado parte del trabajo de Abionica Consulting —asesorando a la Xunta de Galicia en la conversión de un bimotor tripulado a no tripulado y en la certificación ante la Agencia de Seguridad Aérea— y que ahora se trasladan a un producto local más contundente.
En paralelo a la necesidad de nave industrial, la empresa negocia con la Generalitat el acceso a aeródromos empleados por servicios de emergencias para realizar las pruebas de funcionamiento. Es una pieza clave: la certificación operativa y la puesta a punto exigen espacios adecuados y coordinación con las administraciones.
No es exagerado afirmar que aquí concurren industria y servicio público: tecnología que nace en Alicante para prestar apoyo en situaciones que requieren rapidez, alcance y precisión. Frente a quien reduce la seguridad a muros o consignas, la apuesta de Abionica ofrece una alternativa tangible: capacidad propia para vigilar, rescatar y actuar. Y todo ello con fabricación local, empleo cualificado y colaboración institucional.
España necesita más iniciativas así: empresas que no solo compitan en el mercado, sino que brinden herramientas para proteger nuestro litoral, atender emergencias y aportar soberanía en un ámbito estratégico como el aeroespacial. Abionica ya ha trazado la ruta. Corresponde a administraciones y agentes locales facilitar el suelo, la logística y la colaboración necesaria para que ese esfuerzo se traduzca en flota operativa y en empleo estable en Alicante.
La defensa de nuestras fronteras y la protección de vidas no admite demoras ni excusas. Cuando la industria nacional ofrece soluciones concretas —hechas en casa, con ingenieros y técnicos españoles— hay que impulsarlas con decisión. Es la industria patriótica que no se conforma con discursos: produce, prueba y protege.
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