InicioActualidadPolítica española
Política española

Feijóo transforma el 17-M en ensayo general para La Moncloa

El líder del PP convierte la campaña andaluza en laboratorio electoral con la vista puesta en 2027

Redacción Más España

Redacción · Más España

14 de mayo de 2026 3 min de lectura
Compartir
Feijóo transforma el 17-M en ensayo general para La Moncloa
Mas España
Mas España Logo

Alberto Núñez Feijóo ha decidido no dejar nada al azar: las elecciones andaluzas del próximo domingo han sido tratadas por el presidente del PP como una suerte de primera vuelta de unas generales aún por convocar. No lo dice la propaganda, lo dicen sus hechos: agenda diseñada desde Génova, presencia continuada en la comunidad y una caravana propia que ha puesto al líder nacional como protagonista incontestable de la campaña.

Desde el inicio formal de la campaña, el día 1 de mayo, Feijóo ha visitado Andalucía en cinco ocasiones. Se estrenó en Jerez de la Frontera el día 3; el día 6 estuvo en Guadix (Granada); el día 7 regresó a Cádiz, concretamente a El Puerto de Santa María; y el domingo 10 protagonizó el mitin central del ecuador de la campaña en Málaga, la única ocasión en la que coincidió con Juanma Moreno. Este jueves cerró un acto en Bailén (Jaén) junto al presidente provincial Erik Domínguez y la número uno de la lista, Catalina García.

Ese rastro de fechas y lugares dibuja un diseño nítido: no mera campaña regional, sino ensayo general. Feijóo ha pedido el voto para Juanma Moreno y ha aplaudido su gestión; pero, al mismo tiempo, ha reciclado los mensajes hacia un horizonte mayor: la Moncloa. Promesas de alcance nacional, compromisos de financiación y reproches directos al Gobierno de Pedro Sánchez han convivido con la exaltación de la gestión autonómica como modelo a exportar. "Quiero para España el modelo andaluz", declaró en Bailén; palabras que no son inocuas cuando se pronuncian desde quien aspira a disputar el poder central.

Su retórica ha sido doble: levantar a Moreno como ejemplo de buena gestión y, simultáneamente, colocar al Gobierno de Sánchez en el blanco. Desde la denuncia por la financiación pactada por la candidata socialista con los independentistas hasta la recriminación por las palabras sobre la muerte de dos guardias civiles, Feijóo ha tejido el discurso regional con la ambición nacional. "Empeño mi palabra", afirmó, en un tono que fusionó lo autonómico con lo estatal.

El mensaje práctico también ha formado parte del libreto: llamados a la movilización y a no confiarse —"cada voto cuenta, cada voto decide"—, y advertencias sobre el coste de la abstención: "que nadie se pueda arrepentir cuatro años por no haber votado el domingo". Y no faltaron anuncios concretos, como el compromiso expresado en Guadix de abordar infraestructuras y movilidad, incluida la aspiración de volver a poner en marcha la conexión ferroviaria entre Guadix y Lorca si su gobierno puede formarse tras unas hipotéticas generales.

La campaña de Feijóo, fiel a su guion, ha conjugado lo local con lo nacional, la loa al PP andaluz con la ofensiva contra el PSOE. Lo que en otros tiempos habría sido un mitin autonómico se ha convertido en un ensayo de campaña general: laboratorio para medir adhesiones, escaparate para proyectarse como alternativa y escenario para ensayar mensajes que tendrán destino en la arena nacional. Queda en manos de los electores andaluces decidir si ese ensayo se transforma en primera vuelta o si lo devuelven a su naturaleza estrictamente regional.

También te puede interesar