El triángulo socialista que definirá la Alcaldía de Alicante
Díaz, Barceló y la incógnita: tres vértices para un reto que aún no tiene dueño

Redacción · Más España


El PSOE de Alicante se encuentra en un cruce de caminos donde convergen tres fuerzas: José Díaz, Ana Barceló y la opción de un mirlo blanco. No es una metáfora casual: es el triángulo en el que se dibuja hoy la papeleta para la Alcaldía, y cada vértice proyecta sombras y oportunidades.
Diana Morant y la provincia, con Rubén Alfaro, pusieron en su momento el ojo en José Díaz. La idea fue clara: un diputado que compatibilizara la actividad parlamentaria con la representación municipal, horizonte de futuro más que brillo inmediato. Se montó una dirección gestora y se le nombró portavoz para evitar un nuevo circo. Pero la realidad ha sido tozuda. La explosión mediática y política alrededor de Les Naus y la aparición de nuevos protagonistas en el PP han diluido la llama pública de Díaz. En las Corts Valencianes no ha tomado el protagonismo que cabría esperar; otros, como José Muñoz, han ocupado ese espacio.
En ese apagón —voluntario o forzado por las circunstancias— ha ganado terreno Ana Barceló. La exconsellera de Sanidad, que parecía abocada a despedirse de la carrera por la Alcaldía, ha ido afianzando su papel como portavoz municipal. Lo que antes se concebía como retirada se ha convertido en remontada: Barceló ha aprovechado la coyuntura y ahora trabaja por ser la aspirante. El nombramiento de Arcadi España, según el artículo, ha sido un factor que ha alimentado esa percepción de oportunidad: la política huele a sangre y ella ve que hay partido.
El tercer vértice es la apuesta por un perfil independiente, con conocimiento ciudadano y capacidad de liderazgo social capaz de amansar las tribus internas del PSOE alicantino. Encontrarlo no será fácil, y de aparecer debería concitar un consenso absoluto para evitar primarias y, sobre todo, para repartir los puestos en la lista, esa pelea clásica del partido local.
Este es, según el diagnóstico publicado, el panorama actual: Díaz, concebido como la opción preferente, sin el protagonismo esperado; Barceló, que rescata su aspiración con fuerza; y la dirección que no descarta la aparición de un independiente que evite una confrontación interna. Y todo ello con Les Naus abierto en canal, un hecho que condiciona movimientos y vocaciones: podría atraer a profesores universitarios o a profesionales que antes no se acercaban a la sede de Pintor Gisbert.
No hay certezas. Hay, eso sí, lecciones del pasado: al PSOE de Alicante le costó años recomponer una etapa tras escándalos y divisiones, y hoy necesita no solo la marca sino un milagro propio y del bloque de la izquierda, además de que el fenómeno Vox pierda fuelle, para que las piezas encajen. La dirección federal —Ferraz— también querrá meter la cuchara cuando toque definir la candidatura en la capital, como suele ocurrir en las capitales.
En suma: la contienda por la Alcaldía de Alicante está todavía por escribirse. Tres vértices; dos ya visibles. Falta saber si aparece el tercero, y cómo soplarán los vientos políticos en los próximos meses. Mientras tanto, la escena local permanecerá en ese territorio de espera donde la iniciativa y el escándalo marcan el pulso político.
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