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El silbato que pone tiempo: la FIFA impone disciplina para salvar el brillo del Mundial

Seis y más normas para acelerar partidos, reducir pérdidas de tiempo y castigar conductas oscuras

Redacción Más España

Redacción · Más España

9 de junio de 2026 3 min de lectura
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El silbato que pone tiempo: la FIFA impone disciplina para salvar el brillo del Mundial
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La competición más grande del fútbol llega con un mandato claro: acabemos con la impunidad de la pérdida de tiempo y con las pequeñas tretas que enturbian el espectáculo. La International Football Association Board (IFAB) aprobó, a finales de febrero y con decisiones posteriores en abril, un paquete de reglas que la FIFA implementará en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos.

No se trata de teorías estéticas ni de ocurrencias: son normas concretas, calibradas para cortar la raíz de maniobras que ralentizan los partidos. Primera línea de defensa: los saques. Ahora el saque de banda y el saque de esquina tienen una cuenta regresiva de cinco segundos; y el saque de meta sufre la misma lógica: retrasos deliberados podrán transformarse en lanzamientos a favor del rival. La intención declarada es explícita: optimizar el ritmo de los partidos y reducir las pérdidas de tiempo.

Otro corte drástico al tiempo perdido viene en las sustituciones: 10 segundos para que el jugador que sale abandone el terreno por el punto más cercano desde que se muestra el tablero o indica el árbitro. Si no se cumple, el suplente no podrá entrar hasta la primera detención del juego después de que haya transcurrido un minuto de cronómetro. Es una medida destinada a que los cambios no sean excusa para dilatar el juego.

La atención médica recibe también un límite: el futbolista atendido dentro del campo, o cuya lesión provoque la detención del partido, deberá permanecer fuera durante 60 segundos contados desde la reanudación. Pasado ese minuto podrá volver a entrar, salvo excepciones contempladas.

En materia disciplinaria, la IFAB dio pasos firmes contra conductas opacas. Se aprobó por unanimidad en abril que taparse la boca con una mano, el brazo o la camiseta en una confrontación podrá ser sancionado con tarjeta roja cuando la intención sea ocultar un acto potencialmente reprobable. Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, explicó que si la conversación es amistosa no hay problema, pero que en situaciones de confrontación taparse la boca puede implicar una sanción severa.

Otra novedad clara: abandonar el terreno de juego en señal de protesta podrá acarrear tarjeta roja, a discreción del organizador de la competición, y la norma se aplicará también al cuerpo técnico que inste a sus jugadores a retirarse. En primera instancia se declarará la derrota del equipo que provoque la suspensión del partido.

Por último, el VAR amplía su territorio de intervención: a partir de ahora podrá ayudar a corregir, cuando existan pruebas claras, situaciones en las que antes no intervenía, como revisar segundas tarjetas amarillas "claramente incorrectas" y otras decisiones que la IFAB ha ido detallando. Es una apuesta por ampliar el margen de corrección tecnológica frente a errores manifiestos.

Estas reglas, publicadas y explicadas por la IFAB y difundidas por la BBC Mundo en su artículo del 9 de junio de 2026, serán aplicadas en el Mundial que arranca este jueves en Canadá, México y Estados Unidos. El objetivo proclamado es recuperar la pureza del juego: menos subterfugios, más fútbol. Que así sea la prueba de fuego; el silbato y el reloj ya no estarán solo para contar goles, sino para recordar que el tiempo de juego pertenece al espectáculo y al aficionado, no a las trampas.

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