Disciplina por encima del melodrama: Vox y la expulsión que algunos llaman telenovela
Abascal defiende normas internas tras la salida de Ortega Smith y evita el cara a cara público

Redacción · Más España


Que la política no sea un culebrón es la exhortación que el presidente de Vox ha hecho palpable: "No he hablado con él y sobre esto quiero decir que a mí no me gustan las telenovelas". La frase no es un guiño: es la contención retórica con la que Santiago Abascal rechaza convertir en espectáculo una decisión orgánica del partido.
El hecho concreto es nítido. Javier Ortega Smith fue expulsado de la formación por negarse a aceptar su relevo en la portavocía del grupo del Ayuntamiento de Madrid. Abascal explica la medida como consecuencia del incumplimiento de las normas internas del grupo municipal. No hay, por tanto, reinterpretaciones heroicas ni épicas: hay una aplicación disciplinaria que, según el presidente, se rige por reglas internas a las que se está sujeto "sea el número uno, el número dos, sea el presidente o sea el último afiliado".
La expulsión no se ha saldado sin apoyos: otros dos ediles también han mostrado su respaldo a Ortega Smith, lo que plantea preguntas sobre la cohesión del grupo municipal. Pero la respuesta desde la cúpula es clara en su contorno: la dirección fue elegida con votos de los afiliados y la autoridad orgánica entraña la exigencia del cumplimiento de las normas.
Abascal también fue interpelado sobre otra controversia, la de Zamora, donde antes de la campaña dimitieron el vicepresidente y la secretaria provincial. Esos movimientos se produjeron tras la inclusión desde la dirección nacional de dos nombres en la candidatura y la controversia sobre que la número tres no cumpliera con el período mínimo de afiliación. Sobre ese episodio, Abascal afirmó no tener "ni idea" y remarcó la vía procedimental: lo que procede es reclamar ante los órganos internos.
No es una proclamación vacía: "Vox tiene un comité de garantías que ha actuado en los últimos días y es el comité de garantías al que pueden recurrir todos los afiliados", dijo Abascal. La invocación formal del órgano competente insiste en que hay cauces internos para dirimir discrepancias y recursos frente a decisiones orgánicas.
Queda en pie una tensión elemental: entre el dramatismo público que algunos alimentan y la norma escrita que otros invocan. Los hechos conocidos —la expulsión de Ortega Smith por negarse a aceptar el relevo, la ausencia de contacto entre ambos y la apelación a los mecanismos internos— dibujan una respuesta contundente de la dirección: disciplina interna y canales internos por encima del ruido mediático.
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