InicioActualidadPolítica española
Política española

De rojo a azul: la geografía del poder que sacude a Andalucía

La historia electoral municipal muestra la deriva que ha dejado al PSOE en retroceso y al PP en ascenso

Redacción Más España

Redacción · Más España

16 de mayo de 2026 2 min de lectura
Compartir
De rojo a azul: la geografía del poder que sacude a Andalucía
Mas España
Mas España Logo

La cartografía electoral es una confesión más elocuente que cualquier discurso. Lo que comenzó, en 1982, con un mapa casi totalmente rojo —la platafoma electoral de un PSOE hegemónico— desemboca hoy, en 2022, en un mapa prácticamente azul. No es una metáfora: es la sucesión de cifras, municipio a municipio, compiladas a partir de los datos oficiales de la Junta y puestas en mapa por EL PAÍS.

Durante casi cuatro décadas el PSOE fue hegemónico en Andalucía. Superó el 50% de los votos en 1982 y en 2004; luego la marea cambió. En 2022 su respaldo se quedó en el 24%, menos de la mitad de aquel mejor registro. Ese viraje no fue una oscilación menor: en 2018 PP, Ciudadanos y Vox sumaron los escaños necesarios para formar el primer gobierno andaluz sin socialistas. Es una fractura profunda, visible ahora en cada pueblo, en cada barrio.

Los números locales lo confirman con crudeza: en 1990 y en 2004 los socialistas fueron primera fuerza en más de 700 municipios —cerca del 90% del total—; en 2018 aún lo eran en más de 600; en 2022 ganaron en solo 206. De ese relato llaman la atención 143 municipios donde el PSOE ha ganado siempre, desde 1982 hasta 2022: un reducto de fidelidad repartido mayoritariamente en Jaén (30), Granada (29), Huelva (27) y Sevilla (25). Entre ellos destaca La Rinconada, con algo más de 40.000 habitantes, que tampoco escapó al declive: su peor resultado histórico fue el de 2022, aunque entonces superó el 38%.

En el extremo contrario, solo un municipio —Turón, en Granada, con poco más de 200 habitantes— registra la rara continuidad del PP como ganador en todas las convocatorias desde 1982. Esa singularidad resume la polarización territorial que ha ido conformándose: vastas extensiones cambiaron de color, y solo pequeños núcleos mantienen la antigua fidelidad.

La evolución no es homogénea: en doce comicios la participación y el dominio de las fuerzas principales han fluctuado elección a elección. La herramienta que acompaña este análisis permite seguir, localidad a localidad, la participación, el partido ganador y la distancia sobre el segundo, trazando la secuencia completa desde la Transición.

Este domingo las urnas ofrecerán otra hoja de lectura. Se podrá comprobar si la tendencia que ha marcado la política andaluza en los últimos años —la erosión socialista y el avance de alternativas a la izquierda y a la derecha— se consolida a escala municipal o si algunos territorios revierten su signo. Lo que queda claro es que nadie puede ya ignorar la cartografía del voto: los mapas cuentan, y quienes gobiernan deben escuchar lo que cuentan.

También te puede interesar