Compromiso con lo esencial: la Generalitat no deja a Sant Joan atrás
Proyectos palpables que mejoran la vida cotidiana y atienden reclamaciones históricas

Redacción · Más España


La política útil se mide en obras visibles y en respuestas concretas. En Sant Joan d’Alacant, el president Pérez Llorca ha puesto sobre la mesa del Ayuntamiento un catálogo de actuaciones que no son promesas etéreas, sino inversiones y proyectos que tocan la vida diaria: desde servicios sociales hasta infraestructuras educativas y de transporte.
Que la Generalitat mantenga "un canal abierto con los ayuntamientos" no es retórica vacía cuando se traduce en actuaciones palpables. El Consell ha atendido reclamaciones históricas del municipio y ha impulsado proyectos con utilidad directa para los vecinos: vivienda protegida, un instituto de nueva planta, mejoras de conectividad por autobús y el inicio de un soterramiento vial asumido por la administración autonómica.
La iniciativa de vivienda pública es, en efecto, un ejemplo de política orientada a facilitar el acceso a la vivienda. El Plan VIVE estima la creación de 750 inmuebles en Sant Joan, de los que 525 están ya en ejecución mediante derecho de superficie; un dato que habla de ritmo y concreción, especialmente relevante para jóvenes y familias que buscan respuesta.
La inversión en educación también es evidente: las obras del nuevo IES García Berlanga cuentan con 12,5 millones de euros y dotarán al centro de Secundaria, Bachillerato y Ciclos Formativos con equipamiento para áreas como imagen y sonido, aspirando a convertirse en referente. No es menor que la apuesta por la formación se haga con recursos y planificación.
En movilidad, las ampliaciones de líneas de autobús interurbano —con mejoras en capacidad, nuevas líneas directas y nocturnidad— refuerzan la conexión de Sant Joan con su entorno. Y, aunque no sea competencia autonómica directa, la asunción por parte de la Generalitat del proyecto de soterramiento en la rotonda de Gibeller demuestra disposición a intervenir allí donde haga falta para mejorar la seguridad y la fluidez viaria.
Nada de esto surge en aislamiento: la visita contó con la presencia del vicepresidente segundo y conseller de Presidencia y de la consellera de Educación, Cultura y Universidades, lo que subraya el carácter institucional y colegiado de la intervención autonómica.
Habrá quien prefiera la palabrería y la teatralidad; pero en Sant Joan la política se juega en la calle, en los centros educativos, en las viviendas y en las rotondas. Allí donde se actúa con hechos, la comunidad avanza. Esa es la medida del deber público: no prometer heroísmos, sino ejecutar lo que la ciudadanía reclama para mejorar su calidad de vida.
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