Castro Urdiales: la ciudad partida por un centro que impone el Gobierno regional
Dos manifestaciones enfrentadas, seguridad evitando el choque y una comunidad tensionada

Redacción · Más España


En la mañana de Castro Urdiales se ha visto algo que, por desgracia, se repite con demasiada frecuencia: la fractura de una plaza pública como espejo de decisiones que se toman desde la administración y que repercuten, de inmediato, en el tejido social.
A las 12:00 partió desde el parque Amestoy una marcha convocada por Castro por la Igualdad y respaldada por Pasaje Seguro y Las Calles Contra el Fascismo. Más de 300 personas reclamaron un pueblo "solidario, democrático y humano" y exhibieron carteles que apelaban a la bienvenida y a la igualdad. En la pancarta de fondo, proclamas como "Bienvenidas & bienvenidos. El odio no cabe en Cantabria" o "La igualdad es el alma de la libertad" trascendieron la estética: eran la respuesta de una parte de la sociedad a la apertura por parte del Gobierno de Cantabria de un centro de acogida de menores extranjeros procedentes de Ceuta, Melilla y Canarias.
Frente a esa manifestación, en la zona de la Casa Consistorial, se concentró la contramovilización convocada por Vox, con alrededor de un centenar de asistentes. Sus mensajes, directos y contundentes, mostraron rechazo: "No al centro de menas", "Recursos para Castro. No para centros impuestos" o el explícito "No es racismo, son estadísticas". El tono no se limitó a pancartas: proclamas como "ayudas sociales para los nacionales", "no los queremos" e incluso referencias a la prensa fueron entonadas por los concentrados.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado decidieron impedir que ambas marchas se encontraran y evitaran así un enfrentamiento directo. Aún así, la tensión salió a la luz. Desde la marcha a favor del centro se corearon consignas contra el fascismo que señalaron a quienes se oponían, mientras que en la zona del Ayuntamiento la Guardia Civil tuvo que intervenir cuando clientes de bares cercanos increparon a los manifestantes contrarios al centro de acogida.
No hay en los hechos posibles equidistancias mágicas: existe una decisión de la Administración regional —la apertura del centro de acogida— que ha provocado reacciones enfrentadas en la misma calle. También existen grupos organizados y concejales que han tomado posición pública. Y existe una Policía cuyo papel ha sido, de nuevo, el de contener, separar y prevenir el choque.
Si algo evidencian estas escenas es que las decisiones sobre políticas de migración y acogida locales no son abstractas. Inciden en barrios, en comercios, en vecinos que ven convocadas en la plaza sus angustias y sus convicciones. Y cuando la contestación se organiza en clave política —con convocatorias desde asociaciones y con la implicación de partidos como Vox—, la conflictividad deja de ser un debate técnico para convertirse en una pugna simbólica por la identidad del municipio.
Convocar, decidir y comunicar: ahí están, sobre la mesa, las responsabilidades. Que el Gobierno de Cantabria plantee medidas de reparto y acogida es un hecho; que parte de la ciudadanía las defienda con pancartas y otra parte las rechace con consignas también lo es. Corresponde a las instituciones gestionar no sólo los recursos materiales, sino también la convivencia, evitando que una política legítima se convierta en una guerra de trincheras en las calles de nuestras ciudades.
También te puede interesar
El Ayuntamiento de Alicante deja a miles en el laberinto del empadronamiento
Esquerra Unida Podem denuncia el fallo del sistema de cita previa para empadronamiento: la web remite a teléfonos saturados y la administración no da respuesta.
Política españolaMañueco jura y vuelve: tercera investidura, mismo escenario, nueva alianza
A las 12:18 del jueves Alfonso Fernández Mañueco juró el cargo por tercera vez. Lo hizo sobre la Constitución y el Estatuto, tras un acuerdo entre el PP y Vox que sitúa a Carlos Pollán como vicepresidente primero.
Política españolaLa Justicia decide hurgar en las cuentas del entorno de Ayuso: transparencia obligada
Seis meses después de la petición de la Guardia Civil, el magistrado acuerda investigar movimientos bancarios de Alberto González Amador para reconstruir el patrimonio y aclarar posibles vínculos con operaciones empresariales.