Campaña marcada por la guerra y la contienda local: así llegan los partidos al día D
Veintiséis fuerzas, nueve circunscripciones y una votación que promete más continuidad que sorpresa

Redacción · Más España


La campaña de Castilla y León ha tenido el sesgo propio de tiempos convulsos: el conflicto en Oriente Medio, con ataques de Estados Unidos e Israel a Irán al poco de arrancar la campaña, arrastró la atención mediática y condicionó el pulso político. Pese a ello, 26 partidos han hecho el esfuerzo de presentarse en nueve circunscripciones, la mayor diversidad territorial de la comunidad en una cita autonómica.
Los sondeos consolidan al PP de Alfonso Fernández Mañueco como claro vencedor y único candidato con posibilidades reales de repetir como presidente de la Junta. Pero no todo es euforia: las encuestas apuntan a una subida escasa, de uno o dos escaños como máximo respecto a los 31 procuradores de 2022. El diagnóstico que dibuja el mapa electoral es nítido y preocupante para los populares: una fidelidad relativa —en torno al 75% según distintos sondeos— que, si no se remedia, limita el margen de crecimiento.
La vieja dicotomía urbano-rural vuelve a estar en el tablero. El PP se sostiene en lo rural, donde los servicios públicos centran el juicio del votante; la capacidad de Mañueco para movilizar a sus electores en los pueblos puede ser determinante. El dato del voto por correo —un aumento del 6,7% respecto a la anterior convocatoria— es una pieza más en la ecuación, aunque su distribución territorial y las presiones sobre servicios públicos introducen una incógnita que puede sorprender el resultado.
El PSOE llega debilitado por la desmovilización. Los sondeos, entre ellos el de NC Report para LA RAZÓN, sitúan a Carlos Martínez alrededor de 26-27 escaños, uno o dos menos que los 28 de 2022. No es un derrumbe aparatado, pero sí una caída atribuible a esa piscina de votantes socialistas que dicen que se abstendrán, que no saben a quién votar o que optan por el voto en blanco. El Partido puso sobre la pista de salida a Pedro Sánchez y a José Luis Rodríguez Zapatero para cerrar la campaña con Martínez; señal inequívoca de alarma y de intentos de movilización.
Hay, sin embargo, matices: la transferencia desde Soria ¡Ya! hacia el PSOE, favorecida por la trayectoria local de Martínez —exalcalde con mayorías en Soria— explica que el retroceso socialista sea menor aquí que en otras comunidades donde el PSOE sufrió caídas más pronunciadas.
Vox se presenta con la incógnita de si alcanzará el 20% del voto. Conseguir ese techo sería un hito en autonómicas, pero los factores que moderan esa expectativa son evidentes: Vox ya estaba por encima del 17% en Castilla y León, más cerca de su techo local; y la presencia de partidos regionalistas con representación condiciona su expansión. En cualquier caso, la subida prevista será menor que las multiplicaciones de escaños observadas en Extremadura y Aragón.
En suma, el mapa que dibujan los sondeos es de continuidad más que de sacudida: pocos cambios sustanciales respecto a 2022, pero con riesgos latentes para los grandes partidos si no logran reconectar con electores tibios o desmovilizados. La campaña ha sido, por tanto, una contienda doble: la pugna local por el voto y la distracción impuesta por un conflicto internacional que ha marcado el ritmo informativo y, quizás, la disposición ciudadana a asomarse a las urnas.
También te puede interesar
El Ayuntamiento de Alicante deja a miles en el laberinto del empadronamiento
Esquerra Unida Podem denuncia el fallo del sistema de cita previa para empadronamiento: la web remite a teléfonos saturados y la administración no da respuesta.
Política españolaMañueco jura y vuelve: tercera investidura, mismo escenario, nueva alianza
A las 12:18 del jueves Alfonso Fernández Mañueco juró el cargo por tercera vez. Lo hizo sobre la Constitución y el Estatuto, tras un acuerdo entre el PP y Vox que sitúa a Carlos Pollán como vicepresidente primero.
Política españolaLa Justicia decide hurgar en las cuentas del entorno de Ayuso: transparencia obligada
Seis meses después de la petición de la Guardia Civil, el magistrado acuerda investigar movimientos bancarios de Alberto González Amador para reconstruir el patrimonio y aclarar posibles vínculos con operaciones empresariales.