Barcelona, escenario de la realpolitik: visita de Sheinbaum y la agenda de las palabras y los gestos
Una cumbre de gobiernos progresistas que llega en medio de señales de distensión entre Madrid y Ciudad de México

Redacción · Más España


La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que el próximo 18 de abril viajará a Barcelona para asistir a una reunión de gobiernos progresistas que contará con la presencia, entre otros, de los presidentes Gustavo Petro (Colombia), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y del anfitrión, Pedro Sánchez. Es la primera visita de Sheinbaum a España desde que asumió la Presidencia en octubre de 2024.
No es un encuentro cualquiera: ocurre en un contexto de señales públicas de distensión entre México y España, tras meses de tensiones bilaterales desencadenadas por la petición del Gobierno mexicano para que la Corona española ofreciera una disculpa por los agravios de la conquista. Esa demanda, impulsada desde 2019, encendió una crisis diplomática que llegó a su punto álgido con la ausencia de cualquier representante español en la investidura de Sheinbaum en 2024, motivada por la falta de invitación al rey Felipe VI.
Las piezas de la diplomacia se mueven con cautela. El mes pasado, el propio rey Felipe VI reconoció que en la conquista de América hubo “mucho abuso”, gesto que Sheinbaum valoró como un paso hacia el acercamiento, aunque subrayó que “hay que seguir trabajando” en el proceso de reconocimiento histórico. En esa línea, la mandataria mexicana ha extendido una invitación al monarca para asistir al Mundial de fútbol que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, gesto que abre una puerta simbólica a la normalización.
Sheinbaum atribuye la idea de la reunión a Gabriel Boric, expresidente de Chile, y confirmó que asistirá tras recibir la invitación. Su desplazamiento será breve: ir un día y volver al siguiente, para estar presente el 18 en Barcelona. La cita reúne a líderes de formación progresista y, por su carácter y participantes, adquiere relevancia para la agenda exterior mexicana y para las señales políticas que cada actor desea transmitir.
No hay en los hechos anunciados promesas de acuerdos concretos ni comunicados oficiales aún publicados sobre resultados. Lo que sí se sabe con certeza es que la reunión tendrá lugar en Barcelona y que la presencia de estas presidencias refuerza el valor simbólico del encuentro: un foro de gobiernos que buscan dialogar después de meses de roce diplomático entre Madrid y Ciudad de México.
En política exterior, los gestos cuentan tanto como las palabras. La visita de Sheinbaum será, por tanto, una prueba de equilibrio: entre reivindicación histórica y pragmatismo contemporáneo; entre memoria y voluntad de reencuentro. España y México han mostrado ya que pueden moverse hacia la distensión si ambos actores aceptan convertir los pasos simbólicos en diálogo sostenido. El 18 de abril será, en Barcelona, una liturgia política donde se medirá esa disposición.
También te puede interesar
La red que quiso ocultar cocaína en harina: golpe al macrolaboratorio de Gerindote
En la madrugada del 11 de febrero, la Guardia Civil, Policía Nacional y Vigilancia Aduanera sorprendieron a los detenidos extrayendo cocaína de más de siete toneladas de harina procedente de Colombia.
CataluñaNegligencia que mata: la pasarela que no debió romperse
Seis jóvenes murieron tras el colapso de una pasarela cuya estructura había perdido capacidad resistente por la corrosión. El peritaje revela ausencia de plan de mantenimiento y reparaciones parciales que no tocaron lo esencial.
CataluñaNegligencia que mató: la pasarela de Santander no cayó por azar
El informe pericial concluye que el derrumbe era evitable: corrosión avanzada, materiales inadecuados y la carencia de inspecciones periódicas precipitaron la tragedia.