InicioActualidadPolítica española
Política española

Vox corta de raíz la rebelión: Ortega Smith expulsado, Antelo suspendido

El Comité de Garantías zanja la crisis interna con sanciones ejemplares contra dos históricos

Redacción Más España

Redacción · Más España

9 de marzo de 2026 3 min de lectura

Vox ha decidido poner punto final a una de las crisis internas más visibles de los últimos tiempos. El Comité de Garantías, órgano que la formación describe como independiente y encargado de dirimir este tipo de conflictos, ha acordado la expulsión de Javier Ortega Smith y la suspensión cautelar de militancia de José Ángel Antelo. Decisiones orgánicas y sancionadoras que buscan restablecer la unidad en un partido cuya cohesión se ha visto públicamente fracturada.

No se trata de meras reprimendas simbólicas: la expulsión de Ortega Smith implica la pérdida de la condición de afiliado por una “infracción muy grave”, según el propio comunicado del partido. El dirigente, histórico y mano derecha de Abascal durante años, deja de tener responsabilidades orgánicas en Vox, aunque conserva dos cargos institucionales: diputado en el Congreso y portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. Precisamente esa doble condición es la que complica la ejecución plena de la sanción, porque la sustitución del portavoz municipal depende del grupo municipal y en Madrid existen al menos dos concejales que han mostrado su apoyo al dirigente expulsado, lo que dificulta la maniobra de la dirección.

Las fuentes del partido explican que la expulsión se deriva de una conducta continuada: desde que se le comunicó el relevo como portavoz, Ortega Smith habría emprendido actuaciones dirigidas a desacatar la decisión del órgano superior, desautorizando a la nueva portavoz, reprendiéndola en público y manteniéndose en actos municipales como si aún ostentara la responsabilidad que la dirección le había retirado. Según Vox, esas manifestaciones públicas y descalificaciones reiteradas contra el partido y sus órganos han quebrantado los principios de unidad y lealtad exigibles a un afiliado, por más fundador que se haya considerado.

En paralelo, el Comité ha abierto expediente disciplinario contra José Ángel Antelo, ex líder en Murcia, y le ha suspendido cautelarmente de sus derechos como afiliado y lo ha inhabilitado para el ejercicio de cualquier cargo en Vox. La instrucción parte de una escalada de declaraciones públicas, mensajes en redes y filtraciones que, según la formación, buscaban blindar su permanencia en la Presidencia regional tras serle planteado su reemplazo. Vox acusa a Antelo de vulnerar deberes de confidencialidad y de proferir, en diversos medios, acusaciones que el partido califica de "graves y falsas".

Entre los episodios que motivan el expediente figura la acusación pública de Antelo de que el grupo de Vox en Murcia había "falsificado" su firma para materializar su relevo como portavoz en la Asamblea. La dirección defiende que la firma electrónica utilizada pertenece al grupo parlamentario, aunque el titular formal sea el portavoz. Más todavía: los diputados regionales han celebrado una segunda reunión y reafirman su voluntad de relevarle en la portavocía, según fuentes del propio partido.

Las decisiones del Comité de Garantías no son sólo sanciones disciplinarias; son una declaración de principios: "Vox no va a tolerar que se falte el respeto a sus afiliados ni al resto de cargos orgánicos e institucionales, legítimamente designados", subrayan desde la sede nacional. La medida busca restaurar la disciplina interna y detener la visibilidad de la disputa pública, consciente de que la percepción externa de desorden puede tener más efectos corrosivos que la crisis en sí.

Quedan, sin embargo, interrogantes prácticos: la expulsión no borra de un plumazo las responsabilidades institucionales que Ortega Smith mantiene, y la existencia de apoyos internos en Madrid complica el relevo. La apertura de expediente y la suspensión cautelar a Antelo marcan la vía disciplinaria para dirimir la cuestión en Murcia, pero el pulso entre aparato y liderazgos territoriales no siempre se salda en los despachos. Lo cierto es que Vox ha optado por la firmeza: cortar, sancionar y contener. Es la respuesta que la dirección ha elegido para restablecer orden y enviar un mensaje de autoridad interna.

También te puede interesar