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Torrevieja despierta tarde: la ZBE adjudicada tras años de retraso

La ciudad pone en marcha, con fondos Next Generation, la Zona de Bajas Emisiones que la Ley exige desde 2023

Redacción Más España

Redacción · Más España

15 de mayo de 2026 2 min de lectura
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Torrevieja despierta tarde: la ZBE adjudicada tras años de retraso
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La ciudad que debería haber cumplido el mandato legal ahora cumple el trámite. Torrevieja ha adjudicado por 1.189.213 euros la implantación de su Zona de Bajas Emisiones (ZBE) a Estacionamientos y Servicios S.A.U., dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y con financiación europea Next Generation. Es una noticia que llega con la rémora de los retrasos: la obligación de implantar ZBEs para municipios de más de 50.000 habitantes existe desde 2023, y Torrevieja ha ido acumulando demoras respecto a ese calendario marcado por la normativa estatal.

No se trata de una obra menor ni de un parche circunstancial: la adjudicación incluye cámaras de lectura de matrículas para controlar accesos, sensores ambientales para medir contaminantes y ruido, y una plataforma tecnológica de gestión integral con datos en tiempo real. También contempla la habilitación de un centro de control operativo y una aplicación móvil para la comunicación con la ciudadanía. Es, en suma, una estructura digital y física para gobernar la movilidad y vigilar la calidad del aire.

La ZBE se desplegará en dos fases: la primera, que afectará al núcleo comercial y urbano, contará con 13 puntos de acceso controlados; la segunda ampliará el perímetro con otros 26 accesos monitorizados. Entre las vías incluidas en la primera fase figuran San Pascual, Vistalegre, Paseo de la Libertad, Juan Aparicio, Patricio Zammit, avenida Faleria y calle Orihuela. El mapa de la intervención es, por tanto, el corazón comercial y de tránsito de la ciudad.

El contrato fija una primera fase de ejecución de un máximo de 15 semanas, si bien la empresa adjudicataria ha ofrecido reducir el plazo en cuatro semanas. Además, la propuesta incorpora mejoras técnicas: reducción del tiempo de respuesta ante incidencias y ampliación de la formación técnica para el personal municipal. La adjudicación incluye, igualmente, tres años de mantenimiento integral mediante un modelo SaaS, con supervisión continua, soporte técnico especializado y actualizaciones tecnológicas.

No podemos obviar la doble lectura: por un lado, la ciudad da un paso necesario para transformar la movilidad urbana y reducir emisiones; por otro, ese paso llega tarde, tras años de aplazamientos frente a una obligación legal de 2023. La puesta en marcha efectiva dependerá ahora de la ejecución ágil de las fases anunciadas, de la formación del personal y de la comunicación clara con los ciudadanos sobre el funcionamiento y alcance de los controles.

La implantación de cámaras y sensores abre expectativas legítimas de mejora ambiental, pero también exige transparencia y control: quién gestiona los datos, cómo se integran las alertas, cuál será la política ante incidencias y cómo se garantiza la eficacia real en la reducción de emisiones. La ciudad dispone ya de la herramienta; corresponde ahora convertir ese instrumento en resultado tangible para la calidad del aire y la movilidad sostenible de Torrevieja.

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