Suspensión judicial en Luceros: ¿ventaja para el concurso o derrota para el patrimonio?
La jueza paraliza la vista sobre las mascletàs a la espera del pronunciamiento del TSJCV

Redacción · Más España


La decisión de la titular del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Alicante de suspender la vista prevista para el 26 de mayo arroja una sombra de incertidumbre sobre el litigio que rodea las mascletàs en la Plaza de Luceros. La medida, notificada en auto, responde al principio de prejudicialidad invocado por el Ayuntamiento ante la existencia de un recurso pendiente ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).
No es una suspensión cualquiera: la jueza fundamenta su decisión en la relevancia directa que el pronunciamiento del alto tribunal tendrá sobre el procedimiento ahora en curso. A la espera de la resolución del recurso de apelación presentado por la plataforma Salvem el Nostre Patrimoni contra una sentencia de 2022 —que entonces avaló la celebración del certamen—, también han acordado suspender sus actuaciones los juzgados número 2 y 3, que tramitan impugnaciones en idéntico sentido.
¿Qué supone esto en la práctica? Sobre el papel, y según las propias razones expresadas en el auto, la paralización pospone la práctica de pruebas que podrían decidir el destino inmediato del concurso pirotécnico. En términos concretos, todo apunta a que, de facto, el certamen de mascletàs de las Fogueres de 2026 podría celebrarse con normalidad en Luceros, dado que no hay plazo previsto para que el TSJ resuelva el recurso de apelación y su decisión no llegaría, previsiblemente, en el próximo mes.
No es baladí recordar que Salvem el Nostre Patrimoni lleva ya varios intentos judiciales para impedir las detonaciones en Luceros con el argumento de proteger la fuente que preside la plaza y su entorno. Hasta la fecha, las sentencias de primera instancia han dado la razón a la celebración del certamen, pese a los informes periciales aportados por la plataforma sobre posibles perjuicios por vibraciones. Los distintos órganos judiciales que han conocido la impugnación han considerado que la declaración de las Fogueres como Bien de Interés Cultural inmaterial incorpora como elemento distintivo la celebración del concurso de mascletàs en Luceros.
Queda ahora en manos del TSJCV dirimir el recurso de apelación que puede condicionar el alcance de esas tesis. Mientras tanto, la suspensión judicial actúa como un péndulo: paraliza los procesos y, al mismo tiempo, abre la puerta a que el concurso siga celebrándose sin que los nuevos procedimientos suspendidos surtan efecto inmediato. Es la letra de la Ley en acción, pero también la evidencia de que la protección del patrimonio y la conservación de tradiciones pueden entrar en colisión en la arena judicial.
Los hechos son estos: recursos tramitados, sentencias de primera instancia favorables al certamen, alegaciones periciales de la plataforma, apelación ante el TSJCV, y ahora la suspensión de vistas por prejudicialidad. No hay atajos, ni plazos concretos conocidos, solo la espera por un pronunciamiento que puede marcar el equilibrio entre la salvaguarda del monumento y la continuidad de una celebración tradicional en el corazón de Alicante.
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