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Soria ¡Ya!: un claxon que reclama justicia frente a la polarización

Veinticinco años de lucha ciudadana en riesgo por el auge de la confrontación política

Redacción Más España

Redacción · Más España

14 de marzo de 2026 2 min de lectura
Soria ¡Ya!: un claxon que reclama justicia frente a la polarización
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Soria ¡Ya! no es una aritmética más del tablero partidista: es el eco persistente de un clamor provincial que lleva 25 años tocando el claxon contra el abandono. Nació en la reclamación de una autovía y se convirtió en voz política cuando la institucionalidad miró para otro lado. En 2022, con Ángel Ceña al volante, rozó el 43% de los votos y obtuvo tres de los cinco escaños: pasó de gritar en la calle a condicionar decisiones en las Cortes.

Ese legado tangible —la presión que, según sus portavoces, forzó a la Junta a impulsar la radioterapia tras décadas de promesas incumplidas— es el saldo de una política de proximidad que no atiende a consignas de despacho. Ceña lo recuerda con hechos: lo que otros prometieron y no ejecutaron, lo consiguió la presión local. Esa es la razón de ser de Soria ¡Ya!: igualdad de servicios y acceso real a la sanidad, educación e infraestructuras para que un ictus o un infarto no sean sentencia por la geografía.

Pero la carretera electoral se ha llenado de curvas. La polarización que rasga España y el empuje de Vox, que según el reportaje parece más proclive al ruido monocorde que al trabajo cotidiano, ponen en entredicho la capacidad de la formación soriana para retener sus representantes. La encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO pronostica ahora uno o dos escaños para Soria ¡Ya!, en disputa con Vox; el PSOE mantendría el suyo y el PP aspiraría al segundo. Ante eso, Ceña recuerda que en 2022 los sondeos preveían mucho menos y el resultado sorprendente fue fortuna del trabajo en las Cortes durante cuatro años.

La crítica de Ceña a Vox es directa y con metáfora afilada: «se sube al tractor cuando lo alquila y casi con traje y con zapatos». No es una descalificación retórica gratuita, sino una acusación política: apoyo declarativo al campo que no se traduce en respaldos concretos a las iniciativas provinciales presentadas en época de sequía y necesidad. En esa denuncia hay una preferencia clara por la política de territorio sobre la política del lema.

Del mismo modo señala al candidato socialista Carlos Martínez: «ha perdido ya el tren de Soria», reprochándole una atención dispersa en cargos y viajes que, a juicio de Ceña, lo han distanciado de las prioridades locales. Son observaciones surgidas del terreno, de la sensación de que la defensa de Soria exige presencia constante, no gestos de alta representación fuera de la provincia.

La apelación final de Soria ¡Ya! es a reenfocar el debate: que la campaña trate de sanidad, servicios sociales, educación e infraestructuras autonómicas —materias de las Cortes— y no de las filias y fobias de la política nacional. En ese reclamo hay una advertencia para los votantes: la contrapartida de la polarización puede ser la asfixia de las prioridades cotidianas. Mantener la atención sobre lo inmediato y lo efectivo es, para quienes hicieron de la reivindicación una carrera larga, la única brújula legítima en estas elecciones.

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