Señalados con nombre y dirección: la nueva táctica rusa de intimidación
Moscú apunta empresas europeas vinculadas a drones y convierte la industria en blanco político

Redacción · Más España


La guerra se libra ya no sólo en los frentes, sino en las hojas de cálculo y en los directorios empresariales. Un Ministerio de Defensa extranjero ha decidido bajar de la retórica a la personalización: nombres, ciudades e incluso direcciones. Y lo ha hecho con la frialdad calculada de quien pretende convertir la industria civil y de defensa en mapa de riesgo.
Entre los señalados figura UAV Navigation, del Grupo Oesía, con sede en San Sebastián de los Reyes. La compañía, de capital 100% español y dedicada desde 2004 a sistemas de guiado, navegación y control para vehículos no tripulados, reconoce en su propia comunicación que una plataforma equipada con su solución está desplegada en Ucrania y que prueba allí su eficacia en condiciones reales de combate. La firma, presente en varios continentes y con 4.100 trabajadores, se limita por ahora a remitir al comunicado institucional: la Unión Europea y el Gobierno de España cuentan con una hoja de ruta clara en materia de política exterior y de defensa.
El canal oficial del Ministerio de Defensa ruso difundió una relación de empresas y direcciones en Europa que, según Moscú, fabrican drones o componentes para Ucrania. El propio listado incluye compañías en Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Letonia, Países Bajos, Polonia y la República Checa. El comunicado divide las firmas entre "filiales de empresas ucranianas en Europa" y "empresas extranjeras que producen componentes". TASS ha reproducido esa recopilación y medios señalan que, en algún caso, la dirección indicada corresponde a un edificio residencial, lo que sugiere prisa o una voluntad intimidatoria más que una precisión quirúrgica.
A la difusión institucional siguió la escalada verbal: Dimitri Medvédev, ex presidente y figura del Consejo de Seguridad ruso, calificó esa relación de "lista de objetivos potenciales" para las Fuerzas Armadas rusas, añadiendo que si los ataques se materializan dependerá de lo que ocurra después. Un tuit o un post de esa naturaleza no es un plan operativo detallado, pero sí es un elemento más en la construcción de una amenaza que busca infectar decisiones empresariales y asustar a consejos de administración, ingenieros y trabajadores.
Las fuentes militares consultadas por EL MUNDO admiten que la amenaza tiene verosimilitud: además de Oesía, existen otras empresas españolas implicadas en el rearme ucraniano, desde fabricantes de misiles como Instalaza hasta proveedores de radares como Indra, y compañías que colaboran en blindados sobre el terreno. El momento elegido para la publicación no parece inocente: llegó un día después de la visita de Volodímir Zelenski a Berlín y de los acuerdos germano-ucranianos sobre cooperación en defensa y producción de drones.
La deriva es clara y peligrosa: Moscú deja de apuntar únicamente a Estados y pasa a personalizar la retaliación industrial. Cuando un Estado extranjero publica datos concretos sobre empresas privadas en suelo europeo y les coloca la etiqueta de "objetivo potencial", no solo comunica una amenaza; introduce riesgo operativo, económico y humano. Es una presión externa sobre decisiones soberanas en materia de política exterior, defensa y comercio.
España y la Unión Europea tienen ahora el desafío de responder con claridad y proporcionalidad: proteger a sus industrias estratégicas, garantizar la seguridad de trabajadores e instalaciones y mantener la coordinación con aliados. Y, al mismo tiempo, explicar a la opinión pública que apoyar a un socio enfrenta riesgos reales, que no pueden ser obviados ni utilizados como argumento para el aislamiento.
No es momento de ambigüedades. Señalar empresas con nombre y dirección es una forma de coacción que exige respuesta política y medidas de protección. La libertad de decisiones soberanas en política exterior no puede convertirse en moneda de intimidación. Defenderla es defender a la nación, sus empleos y su industria estratégica.
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