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Seguridad y decisión: Adif invierte 2,9 millones para suprimir dos pasos a nivel en Elche

Matola verá una pasarela peatonal y cuatro nuevos viales para eliminar cruces críticos en la línea El Reguerón–Alicante

Redacción Más España

Redacción · Más España

2 de mayo de 2026 3 min de lectura
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Seguridad y decisión: Adif invierte 2,9 millones para suprimir dos pasos a nivel en Elche
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Adif ha dado un paso tangible en la dirección que exige la seguridad: consigna 2,9 millones de euros para suprimir dos pasos a nivel en Matola, sobre la línea El Reguerón–Alicante (puntos kilométricos 27/764 y 28/962). No son frases grandilocuentes; son proyectos concretos que buscan retirar cruces críticos y minimizar el riesgo de colisión entre trenes, peatones, ciclistas y vehículos.

En el punto 28/962 la solución es rotunda: una pasarela peatonal accesible. El proyecto, resultado del estudio encargado a Ofiteco, plantea un vano que cruza la vía con rampas de 2,5 metros de anchura y tramos de escaleras de 1,50 metros a ambos lados. Habrá pasamanos, barandillas y zócalos, y una altura libre mínima de paso de 2,20 metros. El diseño contempla, además, compatibilidad con una futura duplicación de la vía férrea. Es decir: no solo se construye para el presente, se proyecta con vista al porvenir.

En el otro punto, 27/764, no se improvisa: el tráfico se desviará hacia un paso inferior ya existente, situado a apenas 100 metros al oeste. Para garantizar el acceso y la continuidad de las parcelas afectadas, el proyecto crea cuatro caminos nuevos. Los llamados caminos 1 y 2 discurren paralelos a la vía por ambas márgenes y se asfaltarán con 5 metros de anchura. El camino 3 nace como eje principal en el lado sur, también asfaltado y paralelo a la vía, para dar servicio al Camí de Barbàsena y a las fincas que quedarían incomunicadas. El camino 4 se adecuará en el lado norte, mejorando el entronque con el Camí de Barbàsena y la visibilidad en la conexión.

La disposición es quirúrgica: esos cuatro viales serán exclusivamente para vehículos —con el camino 4 en sentido único y limitado a vehículos ligeros— mientras que la pasarela resolverá de forma segregada el itinerario exclusivo para peatones y ciclistas. Evitar el cruce al nivel de las vías para quien camina o pedalea no es menor; es preservar vidas y racionalizar recorridos.

La intervención incluye además cerramientos en ambas márgenes de la vía para impedir accesos no autorizados; en zonas próximas a edificaciones se prevé un vallado de 2,5 metros de altura. El proyecto ha contado con el visto bueno municipal después del análisis de condicionantes técnicos, urbanísticos y medioambientales en la zona rural afectada.

Adif busca ahora contratista: 2,9 millones de euros como presupuesto máximo y un plazo de ejecución de nueve meses. Esta obra se enmarca en un plan más amplio: al norte, en el Llano de San José, también se proyectó la eliminación de dos pasos a nivel y la construcción de otra pasarela peatonal; y en Crevillent, dentro de la misma línea, hay previsto otro paquete de supresiones con una consignación de 2,1 millones.

La suma de medidas —pasarela accesible, desvíos al paso inferior, nuevos caminos asfaltados y cerramientos— es un diseño técnico para reducir puntos de conflicto. No es retórica: es obra pública pensada para evitar cruces peligrosos y ordenar la movilidad en el entorno ferroviario. En tiempos en que cada inversión pública debe justificarse, este proyecto ofrece una balanza clara: seguridad, accesibilidad y previsión para la posible duplicación de vía.

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