Recorte a golpe de mayoría: PP y Vox limitan el control parlamentario en Extremadura
Un primer acuerdo de coalición reduce las preguntas de la oposición y enciende las acusaciones de silenciar el Parlamento

Redacción · Más España


La primera decisión del nuevo gobierno de coalición en Extremadura —formado por PP y Vox— no ha sido organizar su gabinete ni presentar nombres, sino limitar la capacidad de la oposición para cuestionar a la Administración regional. Así, por acuerdo de ambos partidos se reduce el cupo de preguntas en plenos y comisiones, una medida que aterriza antes incluso de conocer la estructura del Ejecutivo.
Los números son tozudos y explican la versión oficial: PP y Vox sostienen que la redistribución obedece a la proporcionalidad de los resultados electorales del 21 de diciembre. Pero la proporcionalidad proclamada convive con el reproche de quienes quedan afectados: el PSOE verá su intervención reducida a dos preguntas por pleno, una menos que en la legislatura anterior; Unidas por Extremadura seguirá con una pregunta por sesión, pese a haber pasado de cuatro a siete diputados; PP y Vox podrán formular tres y dos preguntas respectivamente.
Las reacciones no se han hecho esperar. La portavoz parlamentaria del PSOE tildó de "rodillo" la decisión y habló de una "falta de transparencia y de respeto", señalando además que, a su juicio, PP y Vox han evitado rendir cuentas y han mantenido la Cámara cerrada en los últimos seis meses. Desde Unidas por Extremadura, Irene de Miguel calificó los cupos como una "vergüenza" y atribuyó al nuevo gobierno el pánico a que la oposición ejerza su labor.
El reparto aprobado incluye, además, reglas concretas para otras iniciativas parlamentarias: el cupo de propuestas de impulso por sesión quedará en 2, 2, 2 y 1 para PP, PSOE, Vox y Unidas; las propuestas de pronunciamiento serán como máximo dos por pleno. En comisiones, no habrá cupo para las de impulso y el pronunciamiento seguirá el reparto 3, 2, 2 y 1. También se contempla que una vez al mes los presidentes de cada grupo puedan formular una pregunta a la presidenta regional, María Guardiola, en el segundo pleno de cada mes.
La Junta de Portavoces, con mayoría de PP y Vox, ha aprobado el calendario de actividad para los próximos tres meses, que arranca el 7 de mayo e incluye plenos el 7 y 28 de mayo; 4 y 18 de junio; 2 y 16 de julio, según desveló el diputado de Vox Ángel Pelayo Gordillo. Mientras tanto, Unidas por Extremadura anuncia que pedirá el coste económico de la toma de posesión de Guardiola en el Anfiteatro Romano, y el PSOE advierte sobre la premura de convocar un pleno cuando aún se desconoce la composición del nuevo gobierno.
La imagen es clara: la coalición estrena su etapa consolidando, por la vía reglamentaria, una nueva distribución del protagonismo parlamentario. Es legítimo decidir reglamentos, es legítimo ajustarlos a resultados electorales; lo que ahora se abre a debate es si esos ajustes favorecen un mayor equilibrio democrático o si, en cambio, recortan el espacio del control y la transparencia que debe garantizar cualquier Cámara regional.
También te puede interesar
En el ojo del huracán: el juicio que desnuda redes y responsabilidades
Las comparecencias en el Tribunal Supremo de Víctor de Aldama, Koldo García y José Luis Ábalos arrojan piezas concretas: contactos, pagos, regalos y la mención explícita de Pedro Sánchez en las conversaciones.
Política españolaAldama desnuda una financiación en efectivo y apunta al núcleo del poder
Declaraciones en el Tribunal Supremo describen entregas periódicas de efectivo, reparto por intermediarios y la existencia de un sistema para canalizar donaciones presuntamente irregulares.
Política españolaLa derecha fragmentada: Vox rompe el marco jurídico y hace naufragar la respuesta a Bildu
En el Senado se impuso la visión de gestos sobre la estrategia jurídica. Vox exigió la ilegalización de Bildu; el PP respondió con reformas de calado y jurisprudencia como brújula.