InicioActualidadPolítica española
Política española

No más improvisaciones: Canarias exige seguridad ante el crucero del hantavirus

Clavijo reclama explicaciones y una reunión urgente con Sánchez; Moncloa pide calma y habla de coordinación en tiempo real

Redacción Más España

Redacción · Más España

6 de mayo de 2026 3 min de lectura
Compartir
No más improvisaciones: Canarias exige seguridad ante el crucero del hantavirus
Mas España
Mas España Logo

La política no admite huecos de lealtad cuando está en juego la salud pública. Fernando Clavijo, presidente de Canarias, ha puesto el dedo en la llaga: ha rechazado de forma rotunda que el crucero MV Hondius, con contagiados por hantavirus, haga escala en las islas. No lo hace por capricho, lo hace porque —en sus propias palabras— no hay "información suficiente" ni criterios técnicos que justifiquen la maniobra. Tres muertos y al menos siete contagios no son cifras que se puedan acallar con silencios administrativos.

Clavijo no se conforma con explicaciones verbales ni con mensajes de tranquilidad que no vienen avalados por datos. Ha solicitado una "reunión urgente" con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras una conversación telefónica con la ministra de Sanidad que él definió como "no precisamente relajada". Y denuncia improvisación: una decisión que, según asegura, cambió lo acordado en una reunión técnica celebrada el martes a las 14.00 horas, en la que se había decidido por unanimidad que el barco no fuera a Canarias.

La diferencia entre prudencia y sumisión es la información. El Ejecutivo canario reclama saber cuántos pasajeros están contagiados, la causa de la trasmisión y el estado real de los enfermos; reclama documentos y razones. Lo que ha recibido, según Clavijo, es un mensaje de WhatsApp a las 23:57 notificando el traslado de un médico contagiado y una falta de seguimiento posterior. Y recuerda, con enfado contenido, que el archipiélago dispone de una sola "cama de alto requerimiento" —en el Hospital de la Candelaria— para este tipo de emergencias.

Frente a esta exigencia de transparencia, Moncloa responde con otra versión: que existe "permanente contacto" con las autoridades canarias y que la información se comparte "en tiempo real". El Gobierno subraya que está a disposición de la comunidad autónoma y que la interlocución se canaliza por varios ministerios, con la ministra de Sanidad y el responsable de Política Territorial como principales contactos.

También afirma el Ejecutivo central que la decisión responde a una solicitud de auxilio de la Organización Mundial de la Salud y que se actúa "en cumplimiento del derecho internacional y el espíritu humanitario". El presidente ha participado en una reunión de seguimiento para atender esa petición de la OMS, con la presencia telemática de varios ministros implicados en el operativo.

No es menor que en el tablero político comparezcan demandas de liderazgo: el PP pide que no sea la ministra de Sanidad quien pilote la crisis y reclama transparencia, coordinación y dedicación. Esa exigencia política coincide con la inquietud institucional planteada desde Canarias: ni acatamiento ciego ni alarmismos injustificados, sino información y criterios técnicos claros.

El debate no es sólo técnico; es de lealtad institucional y de responsabilidad ante la ciudadanía. Traer a un barco fondeado en Praia, Cabo Verde, para que navegue hasta Canarias y repita en el archipiélago procedimientos que podrían realizarse en origen no puede ser una decisión tomada sin documento que la avale y sin explicaciones convincentes a la población afectada. España necesita claridad, previsión y, sobre todo, respeto por quien debe ser protegido: el interés público.

También te puede interesar