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La nota que reaviva preguntas: el manuscrito divulgado sobre Jeffrey Epstein

Un juez ordena desclasificar un supuesto papel que no ha sido verificado

Redacción Más España

Redacción · Más España

7 de mayo de 2026 2 min de lectura
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La nota que reaviva preguntas: el manuscrito divulgado sobre Jeffrey Epstein
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Un juez federal ha decidido levantar el manto de secreto sobre una hoja manuscrita que, según se afirma, sería una nota de suicidio de Jeffrey Epstein. La orden no inventa certezas: coloca sobre la mesa un papel que hasta ahora estaba sellado en el expediente y que contiene frases que izan, otra vez, la bandera de la incertidumbre.

La nota, cuyo contenido parcial ha sido reproducido en el documento desclasificado, afirma literalmente: "Me investigaron por un mes - NO ENCONTRARON NADA!!" y contiene líneas como "Es un gusto poder elegir el momento para decir adiós" y "NO ES DIVERTIDO, NO MERECE LA PENA." Son siete líneas que hablan y, al mismo tiempo, dejan huecos. La BBC subraya que no ha verificado que la letra pertenezca a Epstein; las autoridades tampoco se han pronunciado públicamente sobre su autenticidad.

El origen de la presentación judicial es concreto y procesal: la nota estaba sellada en el marco del proceso contra Nicholas Tartaglione, antiguo compañero de celda de Epstein, que afirmó haber hallado el papel en un libro tras un intento de suicidio de Epstein en julio de 2019. La pieza fue citada en escritos judiciales presentados por el abogado de Tartaglione y mencionada públicamente por el propio detenido en un pódcast el año pasado.

La disputa procesal no fue menor: The New York Times solicitó al juez Kenneth M. Karas que desclasificara la nota y otros documentos, y fiscales federales sostuvieron que las declaraciones públicas de Tartaglione rebajaban el interés en mantenerla sellada. El juez Karas zanjó que la nota "está sujeta a la presunción de acceso público" y que su divulgación promueve rendición de cuentas y confianza en la administración de justicia.

No es un dato menor que la muerte de Epstein fue registrada por las autoridades como suicidio mientras esperaba juicio por trata sexual. Tampoco es menor que informes federales posteriores señalaron fallos de seguridad en la prisión la noche de su muerte. Esos elementos explican por qué todo papel nuevo relacionado con el caso adquiere una carga simbólica y mediática mayor de la que, por sí sola, el texto manuscrito pudiera sostener.

Lo evidente: circulan afirmaciones y una nota desclasificada. Lo imprescindible: no hay verificación pública concluyente de su autoría ni pronunciamiento oficial que la valide. La divulgación judicial obliga a mirar de nuevo, con rigor y sin sensacionalismo, las piezas que rodean un suceso que sigue suscitando preguntas sobre custodias, procedimientos y transparencia judicial.

El tribunal ha optado por la apertura; corresponde ahora a las instituciones y a la prensa mantener el foco en los hechos comprobados, evitando que las sombras de la especulación sustituyan a la evidencia. Porque, al final, lo que la sociedad exige es simple: claridad, respuestas y que la justicia rinda cuentas sin esconder papeles ni excusas.

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