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España en movimiento: repatriaciones que no admiten titubeos

El Gobierno intensifica la salida de compatriotas desde Oriente Próximo tras la escalada regional

Redacción Más España

Redacción · Más España

8 de marzo de 2026 2 min de lectura
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España en movimiento: repatriaciones que no admiten titubeos
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La agenda de la seguridad nacional y la protección de nuestros ciudadanos no admite frivolidades ni demoras. El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha anunciado que este sábado llegarán 658 españoles a Madrid y Barcelona procedentes de Emiratos Árabes Unidos en tres vuelos comerciales. Es una cifra concreta y una misión que exige coordinación, decisión y sentido de Estado.

Apenas anoche, la Base Aérea de Torrejón de Ardoz recibió un Airbus A330 del Ejército del Aire y del Espacio procedente de Mascate (Omán) con 229 españoles y 11 extranjeros. Esa aeronave fue la segunda puesta a disposición por Defensa en este operativo; la primera permitió repatriar a otros 171 ciudadanos el jueves. Son gestos que salvan vidas y acallan la angustia de familias en nuestro país.

No solo vuelos: el Ministerio ha facilitado asimismo salidas por carretera desde puntos críticos de la región. En las últimas horas han salido por tierra 37 personas desde Israel; 35 españoles y 13 extranjeros desde Kuwait; 9 desde Palestina y 2 desde Baréin. La realidad es tozuda: la crisis regional ha obligado a activar todos los canales para devolver a nuestros compatriotas a suelo seguro.

Hasta la fecha, alrededor de 4.000 españoles han salido de Oriente Próximo, en una región donde antes del ataque había unos 31.000 ciudadanos de nacionalidad española. Esa cifra revela la magnitud del operativo y la responsabilidad del Estado: «El objetivo sigue siendo repatriar hasta el último ciudadano español que así lo desee», han subrayado desde Exteriores. Palabras que obligan a mantener el pulso operativo y diplomático hasta cumplir ese mandato.

En momentos como este se mide la capacidad de la diplomacia y la eficacia del despliegue logístico. Repatriar es un acto de soberanía y de obligación moral. No es tiempo de gestos retóricos, sino de respuestas tangibles: aviones, convoyes, coordinación consular. La política exterior y la acción del Gobierno deben mantenerse firmes, transparentes y orientadas a un objetivo único: traer a casa a quien lo pide, sin titubeos y con la máxima diligencia.

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