El PP planta batalla: exigirán en el Congreso el fin de la 'autodeterminación' en el Registro Civil
Una proposición no de ley para revertir partes clave de la Ley Trans y frenar lo que llaman 'borrado jurídico' de las mujeres

Redacción · Más España


El Partido Popular ha decidido convertir en asunto de pleno parlamentar su rechazo a la rectificación registral de sexo basada en la voluntad declarada. La formación anunciará la próxima semana una proposición no de ley en el Congreso para acabar con los cambios de sexo en el Registro Civil mediante la autodeterminación, según informa El Mundo.
No es una propuesta neutral ni una enmienda al paso: el PP la presenta como la herramienta para revertir lo que califica, con palabras propias, de "borrado jurídico de las mujeres". Reclama la reforma de los artículos 43 y 44 de la norma conocida como Ley Trans, y lo hace con la retórica severa de quien entiende que se han alterado garantías y espacios de seguridad que, dice, protegen a las mujeres.
La ley en cuestión fue impulsada por el Gobierno de coalición PSOE-Podemos y se tituló "ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI". Introdujo un sistema de rectificación registral basado en la autodeterminación: la voluntad declarada del interesado, sin exigir informes médicos que acrediten tratamientos como la hormonación, tal y como recoge la información fuente.
El PP sostiene que ese modelo ha provocado una "desprotección institucional de las mujeres", que ha afectado a las políticas públicas de igualdad basadas en el sexo. El argumento se enmarca en un pulso ideológico que ya dejó huella en el movimiento feminista: la corriente clásica del feminismo se opuso a la ley y sus preceptos figuran entre las causas que dividieron al movimiento, con la Marcha del 8-M de 2022 como momento señalado de esa fractura.
Fuentes del PP aseguran que la iniciativa pretende "poner fin a la colisión de derechos" y evitar que el reconocimiento de nuevas identidades suponga, "en la práctica, la reducción o el debilitamiento de los derechos de las mujeres y las niñas". Al mismo tiempo, el partido declara que no cuestiona "la dignidad, los derechos, ni la protección de las personas transexuales", una matización que busca modular el carácter confrontacional de la propuesta.
Técnicamente, la PNL seguirá el trámite parlamentario habitual: se debatirá en el pleno del Congreso y podrá recibir enmiendas de los demás grupos. Una vez concluido el proceso, la proposición será sometida a votación. Si la iniciativa prosperara, el Parlamento podría instar al Gobierno a modificar los artículos citados, aunque esa instancia no constituye una obligación jurídica de cumplimiento inmediato por parte del Ejecutivo.
Estamos, pues, ante una iniciativa destinada tanto a marcar una posición ideológica como a forzar un debate público y parlamentario sobre los límites entre la autodeterminación registral y las políticas de igualdad por sexo. El pulso jurídico y político que se ha abierto no es un mero traslado de palabras al papel: condicionará, si prospera, la arquitectura normativa sobre cómo el Estado reconoce y regula el sexo en sus registros y, en paralelo, reactivará la tensión en el seno del feminismo y entre fuerzas políticas que ya evidenciaron su división.
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