Diez años de Skyline: Benidorm proclama el cortometraje como deber cívico
El festival cumple década, rinde honor a Fele Martínez y exhibe músculo con récord de participación

Redacción · Más España


Benidorm ha encendido esta semana las luces de un certamen que ya no pide permiso para reclamar su lugar en el mapa del cine breve. En el auditorio Rafael Doménech Pardo del Centro Cultural, la gala inaugural dio inicio a la décima edición del Skyline Benidorm Film Festival con la entrega del premio 'Skyliner' al actor alicantino Fele Martínez, en un acto presentado por Ana Conca y Sergio Villanueva y arropado por el piano de Aroa Blanco.
No hablamos de una anécdota cultural: hablamos de cifras que pesan. Esta edición registra 756 cortometrajes presentados a concurso, 760 guiones y 61 proyectos en Shortpitch. Son números que no sólo indican interés: señalan madurez y exigencia. El concejal de Cultura, Jaime Jesús Pérez, lo advirtió al dar la bienvenida: el festival se ha consolidado y se ha vuelto tremendamente autoexigente, una afirmación avalada por las cifras y por la presencia institucional y profesional en la sala.
El Skyline no es solo proyección; es tejido profesional. Pérez subrayó que el certamen es un punto de encuentro —voces reconocidas, talentos precoces, profesionales experimentados y noveles— y celebró además la internacionalización palpable en la edición que viene: México será país invitado en 2026. Esa mirada exterior no desvirtúa lo local; lo engrandece.
Bea Hernández, directora del festival, recordó el nacimiento del Skyline hace diez años y su evolución hasta erigirse en un referente nacional. Su mensaje fue claro: el festival ha crecido y ha sabido conectar con su tierra, tanto en la programación como en los nombres que ha puesto en valor, como el propio Fele Martínez, que ha formado parte de la sección oficial en varias ocasiones y ha participado con su corto 'Tu día de suerte' en 2019.
El homenajeado recogió el trofeo agradecido, remarcando su vínculo con el oficio y con la ciudad que le entrega reconocimiento. La emoción tuvo su parte festiva: la velada incluyó el corte de una tarta de aniversario con público y equipo, el canto de ‘Cumpleaños feliz’ y, en lo artístico, el estreno mundial de 'Quemar al padre' de Rafa Piqueras —once minutos de humor valenciano que arrancaron aplausos y que ya tiene plaza en circuito internacional—.
Tras la gala, el festival desplegó una programación intensa: secciones oficiales nacionales e internacionales, encuentros con equipos creativos, actividades formativas y el espacio profesional Prisma, pensado para poner en contacto a profesionales y promover nuevos proyectos audiovisuales. Esa diversidad de formatos confirma que el Skyline pretende ser mucho más que una alfombra de proyecciones: es incubadora, escaparate y punto de confluencia profesional.
Si la cultura es responsabilidad compartida, como dijo el concejal, el Skyline lo demuestra: alianza entre instituciones, empresas locales que apoyan la iniciativa y un público numeroso que responde. Diez años después, Benidorm no solo celebra un festival; refrenda la convicción de que el cortometraje es patrimonio vivo y herramienta de proyección colectiva. Y eso, en tiempos de dispersión, merece defensa y orgullo.
También te puede interesar
Petrer exige respuestas: tres balsas antincendio pendientes que no pueden esperar
Cuando el monte arde no valen excusas administrativas: Petrer reclama la construcción urgente de tres balsas previstas hace años para reforzar la respuesta frente a incendios.
torrevieja localAlicante moviliza músculo de limpieza: valentía logística frente a unas Hogueras exigentes
El Ayuntamiento y la concesionaria activan entre el 18 y el 30 de junio el despliegue extraordinario. La ciudad exige respuesta y la respuesta se ha planificado: turnos, máquinas y 24 horas de retén.
torrevieja localLa CHS toma la iniciativa: limpieza del Segura por 393.864 euros para defender la Vega Baja
La Confederación Hidrográfica del Segura licita un contrato de 393.863,74 € para retirar materiales y cañas retenidos en barreras del río y azarbes de la Vega Baja. Es una medida técnica imprescindible para evitar taponamientos e inundaciones.