InicioActualidadPolítica española
Política española

Cuando la historia no admite el olvido: lo que Persia legó al mundo

Ocho vestigios de una civilización que modeló instituciones, creencias y costumbres

Redacción Más España

Redacción · Más España

8 de abril de 2026 2 min de lectura
Compartir
Cuando la historia no admite el olvido: lo que Persia legó al mundo
Mas España
Mas España Logo

La noticia que hoy recupera BBC Mundo no es una curiosidad antiquaria: es la constatación de que hubo un tiempo en que los persas gobernaron el mayor imperio conocido hasta entonces y, desde esa posición, dejaron huellas palpables en la vida cotidiana y en el pensamiento colectivo.

No se trata de mitología: lo afirma el profesor José Cutillas, que enseñó en Irán, y lo ratifican historiadores como Tom Holland. Persia, antes y después del islam, aportó elementos estructurales que hoy reconocemos como propios de la civilización occidental: mecanismos administrativos perceptibles en la organización política, nociones religiosas —como el monoteísmo temprano del zoroastrismo y conceptos de ángeles, profetas, cielo e infierno— y prácticas sociales que viajaron por siglos y territorios.

El repaso de BBC Mundo es concreto y ejemplarizante. Empieza por lo cotidiano y termina en lo doctrinal: los pantalones, traje práctico de pueblos nómadas e imprescindibles para la equitación, aparecen en fuentes arqueológicas y literarias vinculadas a persas y escitas, y de esa familia léxica derivaron palabras como pāyjāma que, a través de rutas coloniales y culturales, llegó a nuestro «pijama». No es anécdota: es la forma en que una invención utilitaria se universaliza.

No menor es la dimensión política: el imperio aqueménida (550-330 a.C.) desplegó soluciones administrativas y estatales que, al ser estudiadas comparativamente, muestran rasgos que más tarde encontraremos en la estructuración europea. Son ejemplos que obligan a revisar cualquier mirada exclusiva y eurocéntrica sobre el origen de nuestras instituciones.

Tampoco puede soslayarse lo simbólico y doctrinal. El zoroastrismo, según el artículo, encarnó hace milenios una cosmovisión dualista y monoteísta donde la verdad y la mentira, la luz y la oscuridad, se enfrentan en una batalla moral que anticipa imaginarios religiosos posteriores.

Que esta nota haya sido republicada a raíz de una polémica contemporánea —las declaraciones del presidente de Estados Unidos citadas por BBC Mundo y que amenazaban con la desaparición de una civilización— introduce una advertencia ética: las civilizaciones no son blanco ni epítome descartable; son depósitos de ideas palpables, de términos, de prácticas que forman nuestro presente.

Recapitulemos sin romantismos ni exageraciones: de Persia proceden palabras, prendas, estructuras administrativas y concepciones religiosas que hoy reconocemos como parte del acervo humano. Reconocerlo no es debilidad cultural; es honestidad histórica. Y la honestidad exige mirar la genealogía de nuestras costumbres con la claridad que exige cualquier nación que quiera honrar su propia historia sin menospreciar la de los demás.

También te puede interesar