Barcelona llora: hallan el cuerpo de Jimmy Gracey en el Somorrostro
Los Mossos localizan un cadáver en la zona donde había desaparecido el estudiante estadounidense

Redacción · Más España


El relato, frío en sus datos y desgarrador en sus consecuencias, confirma lo que la noche había arrancado: los Mossos d'Esquadra han encontrado esta tarde alrededor de las 18:00 horas el cuerpo sin vida en la zona del Somorrostro de Barcelona donde se buscaba a Jimmy Gracey.
No son especulaciones: la Policía autonómica activó unidades Subacuática y Marítima en el Port Olímpic para ampliar el dispositivo y rastrear con buceadores especializados la última área donde fue visto. El hallazgo se produjo en el perímetro marcado para la búsqueda, aunque el cadáver todavía no ha sido identificado oficialmente.
Hay indicios que impulsaron esa decisión operativa. Según informaciones adelantadas por La Vanguardia, la cartera de Jimmy apareció flotando en el mar frente a la Barceloneta; un hallazgo que llevó a los agentes a insistir en la hipótesis de que podía estar en el agua y a reforzar los rastreos con equipos especializados.
Los hechos conocidos trazan la última etapa pública del joven: estudiante de tercer año en la Universidad de Alabama, originario de Elmhurst, llegó a Barcelona el lunes por la mañana tras una parada en Ámsterdam y salió esa misma noche a Port Olímpic. Fue visto en la discoteca Shoko alrededor de las tres de la madrugada; se separó ese momento de un amigo que decidió quedarse en el local. Esa madrugada se denunció su desaparición al no regresar al alojamiento Airbnb donde se hospedaban.
La familia salió a la búsqueda pública: la madre, Therese Marren Gracey, hizo un llamamiento en Facebook pidiendo ayuda y compartiendo una descripción física —pelo rizado y oscuro, 1,85 m, 80 kg— y detalles de la ropa que llevaba aquella noche. En su mensaje pidió que cualquier información, por pequeña que fuera, se comunicara al número facilitado por la familia. La repercusión no se limitó a España: las principales cadenas de televisión norteamericanas comenzaron a cubrir el suceso y a dar voz a familiares y amigos.
La propia madre aseguró en redes que la policía también había encontrado el teléfono de su hijo, extremo que los Mossos no han confirmado hasta ahora. Esa prudencia institucional contrasta con la ansiedad pública y mediática: la investigación sigue abierta y los datos oficiales permanecen acotados a lo verificado por las fuerzas de seguridad.
No hay todavía veredicto final ni confirmación formal de identidad. Lo que hay, incontestable en su dureza, es un operativo activado, una comunidad internacional pendiente y una familia que aguarda respuestas. En medio de la conmoción, corresponde a las autoridades y a los medios ceñirse a los hechos, acelerar las comprobaciones y ofrecer transparencia. La ciudad, testigo de una tragedia sobre la que aún pesan interrogantes, exige claridad y respeto por quien ha dejado de responder.
También te puede interesar
La verdad incómoda de la maternidad: amor a los hijos, arrepentimiento a la vez
Relatos que rompen el mito: madres que no quieren negar su amor filial, pero sí la vida que la maternidad les impuso. Silencio, culpa y búsqueda de apoyo en redes.
CulturaArtemis II: la audacia de volver a la Luna y las vidas que eso exige
La tripulación de Artemis II encarna la tensión entre el deber heroico y los lazos familiares: pilotos, científicos y padres que se preparan a orbitar la Luna tras medio siglo.
CulturaAsalto a la patria artística: tres obras maestras, tres minutos y una vergüenza
Cuatro enmascarados sustrajeron en apenas tres minutos pinturas de Renoir, Cézanne y Matisse en la Fundación Magnani Rocca. El valor artístico y simbólico no admite cifras, pero sí exige respuestas.