Amenazas que hunden: la incertidumbre iraní ante la ofensiva verbal de Trump
La retórica presidencial sobre la destrucción de infraestructuras empuja a civiles iraníes al pánico y a la penuria

Redacción · Más España


La palabra como arma: eso es lo que, hoy por hoy, declaran las calles de Teherán y las voces que ha recogido la BBC. Una amenaza explícita —«el país entero podría ser eliminado en una noche», dijo el presidente estadounidense— no es discurso neutro cuando alcanza a sociedades ya golpeadas por apagones y represión.
No invento, no interpretación: la amenaza pública de destruir centrales eléctricas y puentes fue pronunciada en redes sociales y reiterada en otra intervención, con plazos concretos y referencias a dejar a Irán «sin centrales eléctricas ni puentes». Frente a ello, funcionarios iraníes han respondido con desdén hacia el plazo, calificando las palabras como fruto de «desesperación y enojo». Así están los ejes diplomáticos: la jactancia y el desprecio mutuo, en palabras que pesan sobre vidas.
Y mientras los mandatarios intercambian amenazas, la gente se prepara. La BBC documenta testimonios —todos opositores al régimen y contactados pese al apagón de internet impuesto desde hace más de cinco semanas— que describen acumulación de provisiones, llenado de botellas de agua y la sensación de estar «hundidos en un pantano». Esos relatos no son metáfora: son el pulso cotidiano de quien teme quedarse sin agua ni electricidad.
La proximidad del daño se siente en la geografía y en la memoria: los ataques recientes han alcanzado zonas petroquímicas y puentes en construcción, con víctimas y heridos reportados por los medios. Y si bien hubo quienes en un primer momento vieron con esperanza los golpes de actores externos —considerándolos «ayuda» frente a la represión interna— ahora muchos establecen una línea roja: atacar la infraestructura energética paraliza al país y agrava la miseria.
La economía, por su parte, ya acusa el impacto: testimonios recogen cierres de obras, despidos iniciales en pequeñas empresas y negocios que calculan aguantar semanas, no meses. Son números y circunstancias relatadas por residentes y empresarios que ven cómo la amenaza se traslada a la ruina cotidiana: alquileres inasumibles, falta de actividad y una rutina destrozada.
No hay herejía en afirmar lo que la BBC documenta: la suma de una retórica destructiva, el apagón informativo y la ración de miedo cotidiano configuran una tormenta perfecta para la población civil. Cuando se habla de «volver a la edad de piedra» o de destruir «todos los puentes», no se trata sólo de promesas belicosas; es la posibilidad tangible de cortar la luz, el agua y la movilidad de millones.
Queda la pregunta, retórica pero urgente: ¿quién vela por la vida civil cuando las amenazas vienen envueltas en titulares y plazos amenazantes? Los hechos consignados por la BBC muestran que, mientras los gobernantes dialogan o se desafían a distancia, los ciudadanos practican la supervivencia mínima. Y en esa trinchera cotidiana no caben grandilocuencias: sólo realidades básicas, y la necesidad de protegerlas.
También te puede interesar
La Colección Gelman en Madrid: ¿préstamo temporal o trasplante definitivo?
Una de las grandes colecciones del México del siglo XX viaja bajo acuerdo con Fundación Banco Santander; voces culturales y la propia presidenta alertan sobre el riesgo de que el retorno sea solo una promesa.
Política españolaGuante blanco y vacío: el debate que no resolvió el futuro del PSOE extremeño
Un 'cara a cara' de pulcritud extrema que no arrojó diferencias reales entre Soraya Vega y Álvaro Sánchez Cotrina; la decisión queda en manos del censo y del voto militante.
Política españolaEl PP, a la vista de la Presidencia de las Cortes de Castilla y León
La ronda hacia la constitución de las Cortes apunta al PP como futuro presidente parlamentario. Vox renuncia a sillones y blinda que el PSOE no presida el Parlamento.