EE.UU.

Ormuz otra vez cerrado: la geopolítica a cara descubierta

Irán retoma el control del estrecho tras acusar a EE. UU. de 'piratería' y el riesgo global se agudiza

Redacción Más España

Redacción · Más España

19 de abril de 2026 3 min de lectura
Compartir
Ormuz otra vez cerrado: la geopolítica a cara descubierta
Mas España
Mas España Logo

Irán ha anunciado que el estrecho de Ormuz ha vuelto a ser cerrado y que su control ha regresado "a su estado anterior", bajo una "estricta gestión y control" de sus fuerzas armadas, según el vocero del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari.

Teherán justifica su decisión en respuesta al bloqueo naval que, dice, mantiene Estados Unidos en la zona, calificado por Irán como un acto de "piratería". El Gobierno iraní ha dejado claro que el tránsito solo se restablecerá cuando Washington retire sus embarcaciones de la zona.

La respuesta estadounidense no despeja el panorama: el Comando Central ha señalado que el bloqueo naval impuesto a buques vinculados a Irán sigue vigente y que, hasta el sábado, 23 embarcaciones iraníes habían sido forzadas a regresar a puertos de origen. Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump ha señalado públicamente que la ruta sigue abierta y afirmó: "Querían volver a cerrar el estrecho... pero no pueden chantajearnos".

La guerra de anuncios deja más dudas que certezas sobre la situación real del corredor marítimo y sobre el estado de las conversaciones entre Washington y Teherán, dado que el viceministro iraní Saeed Khatibzadeh declaró que ni siquiera hay fecha para pláticas, mientras Trump afirma que "estamos hablando con ellos".

Las consecuencias en el terreno y en la economía global ya se hacen sentir. Imágenes satelitales y rastreos de tráfico marítimo muestran numerosos buques —incluidos petroleros— cambiando de rumbo. Ormuz es una arteria estratégica por la que pasa aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado del mundo; su bloqueo selectivo ha sido usado antes como herramienta de presión y puede revertir la reciente baja en los precios del petróleo y presionar al alza los combustibles.

La escalada no es retórica sin riesgo. Horas después del anuncio del cierre, la Oficina de Operaciones Marítimas del Reino Unido (UKMTO) informó que un buque tanquero fue atacado por dos lanchas artilladas de la Guardia Revolucionaria Islámica a unas 20 millas náuticas al noreste de Omán; la embarcación y su tripulación estaban a salvo. Además, al menos otros dos mercantes dijeron haber sido alcanzados por disparos mientras intentaban cruzar, según fuentes citadas por Reuters.

Desde el Consejo de Seguridad Nacional iraní se lanzó una advertencia explícita: mientras Washington mantenga lo que Teherán considera un bloqueo naval, Irán lo considerará una violación del alto el fuego e impedirá la reapertura condicional y limitada del estrecho. El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, afirmó que el ejército está listo para hacer probar "la amargura de nuevas derrotas" a los "enemigos", según reporte del servicio persa de la BBC.

Estamos ante una cláusula de tensión internacional que no admite ambigüedad: el control de una vía de apenas unos decenas de kilómetros puede trastocar mercados, poner en riesgo embarcaciones y tripulaciones y arrojar a la diplomacia a una carrera contra el reloj. Las declaraciones encontradas, los incidentes reportados y la reapertura y nuevo cierre en cuestión de horas dejan claro que Ormuz vuelve a ser el epicentro de una confrontación con implicaciones globales.

También te puede interesar