Economía

La rectificación que la verdad exigía: ni pagos ni influencias

Chinalink Asia y D. Javier Romero niegan cualquier abono a José Luis Rodríguez Zapatero señalado en la noticia

Redacción Más España

Redacción · Más España

11 de junio de 2026 2 min de lectura
Compartir
La rectificación que la verdad exigía: ni pagos ni influencias
Mas España
Mas España Logo

El medio publicó el 30 de mayo de 2026 una información con una afirmación grave: que Chinalink Asia Holdings Limited y/o D. Javier Romero habrían abonado honorarios a D. José Luis Rodríguez Zapatero para propiciar acuerdos con Origin Quantum u otros proyectos.

Frente a esa afirmación, y amparándose en la Ley Orgánica 1/1984 de 26 de marzo, han solicitado rectificación Chinalink Asia Holdings Limited y D. Javier Romero. Su petición, clara y tajante, declara que los hechos publicados son inexactos.

La rectificación precisa, sin ornamentos, lo que conviene repetir con firmeza por respeto a la verdad: ni Chinalink Asia Holdings Limited ni D. Javier Romero han abonado nunca cantidad alguna a D. José Luis Rodríguez Zapatero, ni directa ni indirectamente, para propiciar acuerdo empresarial alguno con Origin Quantum ni con ninguna otra entidad.

Añaden además que tampoco han abonado honorarios a D. José Luis Rodríguez Zapatero en relación, directa o indirectamente, con ningún proyecto económico o empresarial.

Que una publicación lance una acusación y que los aludidos reclamen corrección no es una anécdota: es la comprobación, en sencillo rigor procesal y ético, de que la información exige pruebas antes de difundir consecuencia. La rectificación, amparada por la ley, es la herramienta mínima para restaurar la exactitud cuando se ha señalado algo que los interesados niegan categóricamente.

No hay aquí más afirmaciones posibles que las consignadas en la propia rectificación y en la publicación original: fecha de la noticia, relación de los sujetos implicados y la negación explícita de los pagos. Todo lo demás excede de lo que los hechos acreditan y, por tanto, no puede ser asentado como verdad en un análisis que se atenga a la realidad comprobada.

Que la ley orgánica de rectificación exista y se emplee demuestra que el Estado de derecho prevé mecanismos para corregir rumores y asertos inexactos. Queda a la responsabilidad de los cronistas y de los opinadores construir sobre hechos verificados, no sobre conjeturas que hieren reputaciones y confunden a la ciudadanía.

También te puede interesar