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La captura de 'El Jardinero': mano dura y complicidad internacional en el tablero del CJNG

Detenido en México Audias Flores Silva, buscado por EE. UU. y considerado posible sucesor de 'El Mencho'

Redacción Más España

Redacción · Más España

28 de abril de 2026 2 min de lectura
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La captura de 'El Jardinero': mano dura y complicidad internacional en el tablero del CJNG
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La noche en que Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", fue apresado en un rancho de Nayarit, se escribió una nueva página en la serie interminable de golpes contra el Cartel Jalisco Nueva Generación. No fue azar: la detención es el resultado de 19 meses de seguimiento y de información de inteligencia compartida entre México y Estados Unidos.

La operación, descrita por el Gabinete de Seguridad como "quirúrgica", desplegó recursos masivos y precisos: aeronaves de ISR, helicópteros de apoyo y transporte, cuatro aeronaves de ala fija, 120 efectivos de acción directa y 400 elementos navales en tareas de apoyo. Frente a un cerco formado por alrededor de 30 camionetas y más de 60 personas armadas, las fuerzas federales no necesitaron disparar un solo tiro para completar la captura. El objetivo fue detenido cuando intentaba ocultarse en un conducto de desagüe.

No son detalles menores: la coordinación operativa y la asistencia de inteligencia estadounidense, que incluyó la figura de la DEA y la identificación por el Departamento del Tesoro, según la información pública, confirman que se trató de una acción que trascendió fronteras y exigió capacidad técnica y logística.

Flores Silva, de 45 años, era señalado como uno de los posibles sucesores de Nemesio Rubén Oseguera, "El Mencho", abatido en febrero en un operativo que buscaba su captura. Además de la acusación estadounidense por conspiración para distribuir cocaína y heroína, entre otros cargos, la DEA llegó a ofrecer hasta 5 millones de dólares por información sobre su paradero. Su vinculación con atentados de alto impacto en México, como el fallido ataque en 2020 contra Omar García Harfuch, figura en los señalamientos públicos.

La reacción inmediata no se hizo esperar: medios locales reportaron brotes de violencia en Nayarit, con quema de vehículos y comercios, tácticas de represalia que la delincuencia organizada utiliza para atemorizar y disputar el terreno. Es la respuesta brutal y previsible de quien pierde una pieza estratégica en un tablero ya desordenado.

En Washington, la administración estadounidense ha vinculado estos golpes con compromisos de cooperación. El presidente Donald Trump aseguró que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, se ha comprometido a intensificar la lucha contra el narcotráfico y el flujo de fentanilo hacia EE. UU., según la información divulgada.

Que se haya capturado a "El Jardinero" sin derramamiento de sangre y con amplios medios técnicos es una victoria operativa. Pero no es, ni puede ser, la última palabra. La historia del CJNG y de su reacomodo tras la caída de "El Mencho" prueba que las detenciones de nombres propios requieren seguimiento constante: desarticular estructuras, cortar rutas y atajar las raíces financieras y políticas que alimentan la violencia.

La cooperación bilateral ha mostrado eficacia cuando hay voluntad y recursos. Ahora corresponde convertir un golpe operativo en una estrategia integral que impida la simple sustitución de capos por capos y que reduzca el tráfico de veneno que tanto castiga a sociedades enteras en ambos lados de la frontera.

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