Cero indulgencia con quienes convierten la ciudad en botín
Más de 35 multirreincidentes extranjeros expulsados tras los planes Kanpai en Barcelona

Redacción · Más España


La ley y el orden no son frases vacías: son herramientas que se han puesto en marcha. En 2025, los planes Kanpai desplegados en Barcelona por los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional han tenido un resultado claro y medible: más de treinta y cinco delincuentes multirreincidentes, extranjeros y con un historial que suma en conjunto más de 300 antecedentes, han sido detenidos y expulsados.
No se trata de retórica, sino de procedimientos: cuando la detención cae sobre alguien, los agentes comprueban causas judiciales y antecedentes penales; y, cuando concurren conductas muy graves, se inicia la tramitación administrativa de expulsión por infracciones en materia de extranjería. Es la Policía Nacional, por su competencia en la Ley de Extranjería, la que ejecuta esas expulsiones —un trabajo operativo y legal que exige coordinación y firmeza.
El reconocimiento público de este esfuerzo tuvo lugar en el acto del Día de les Esquadres de la Región Policial de Barcelona, con la presencia de la comisaria jefa Montserrat Estruch, el intendente Rafa Tello y el tercer teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle. Allí se felicitó asimismo al inspector de Policía Nacional Álvaro de Arteaga por su implicación y disponibilidad en los operativos Kanpai. No hay exaltación heroica: hay personas y cuerpos que cumplieron su misión.
Los resultados que cita la misma cúpula policial avalan la táctica: la comisaria Estruch informó de una caída del 6,1% de los delitos en Barcelona durante el año, situando los niveles de delincuencia en los mejores registros desde 2015. Además, se incrementaron las detenciones, las investigaciones y las intervenciones de armas. Son datos que ilustran una dirección eficaz: prevención, persecución y sanción.
Queda claro que la cooperación entre cuerpos, el uso de la normativa vigente y la perseverancia en los operativos producen efectos. La ciudad merece políticas que prioricen la seguridad, el cumplimiento de la ley y la protección de los vecinos; y los mecanismos que permiten expulsar a quienes convierten la delincuencia en forma de vida deben seguir aplicándose con rigor y transparencia.
Este es el balance de 2025: actuación coordinada, procedimientos legales y cifras tangibles. No es un discurso de aplausos, es la constatación de que la autoridad cuando se ejerce con medios y criterios da resultados. Y quienes pretenden aprovechar la impunidad para delinquir deben saber que la respuesta existe y se aplica.
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